La iglesia conventual de Nuestra Señora del Carmen de Segovia acogió el pasado 31 de mayo el 52º Encuentro Nacional de Cofradías de Nuestra Señora del Carmen, una jornada de convivencia, oración y fraternidad que reunió a representantes de numerosas hermandades y cofradías carmelitas llegadas de distintos puntos de España.
La convocatoria tuvo este año un significado especial al celebrarse en el marco del 775 aniversario de la entrega del escapulario a San Simón Stock y dentro del Año Jubilar Sanjuanista, junto al sepulcro de San Juan de la Cruz, uno de los lugares más emblemáticos de la espiritualidad carmelitana.
La jornada comenzó con la recepción de los participantes y culminó con la celebración de la Eucaristía en la iglesia conventual, presidida por el P. Francisco Sánchez Oreja, OCD, provincial de la Provincia Ibérica de Santa Teresa de Jesús. Concelebraron diversos religiosos carmelitas descalzos, entre ellos el P. Jon Korta, provincial de San Joaquín de Navarra, junto a otros frailes de distintas comunidades.
Durante la celebración, el Provincial destacó la riqueza espiritual de un encuentro que unía tres grandes realidades de la tradición eclesial: la espiritualidad carmelitana, la religiosidad popular y la vocación contemplativa de la Iglesia, coincidiendo además con la solemnidad de la Santísima Trinidad y la Jornada Pro Orantibus.
En su homilía recordó que el Carmelo sigue teniendo una palabra actual para el mundo contemporáneo, especialmente en una sociedad marcada por el ruido y la dispersión. Inspirándose en la enseñanza de Santa Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz, invitó a los presentes a redescubrir la interioridad como lugar privilegiado del encuentro con Dios.
El Provincial subrayó también el valor evangelizador de las cofradías y de la religiosidad popular cuando nacen de una fe auténtica y conducen al encuentro con Cristo. “Un escapulario besado con amor, una salve rezada en familia, una vela encendida ante la Virgen o un rosario ofrecido por quien sufre pueden convertirse en verdaderos caminos de gracia”, señaló.
La figura de la Virgen del Carmen ocupó un lugar central en la celebración. María fue presentada como modelo de contemplación y de escucha, la mujer plenamente habitada por Dios que sigue conduciendo a los creyentes hacia su Hijo.
La coincidencia con la Jornada Pro Orantibus permitió además poner de relieve la importancia de la vida contemplativa para la Iglesia. El Provincial agradeció el testimonio silencioso de tantos monasterios que sostienen espiritualmente al mundo desde la oración y la entrega cotidiana.
Tras la celebración eucarística tuvo lugar un acto de consagración mariana y diversos momentos de convivencia fraterna entre los participantes, fortaleciendo los lazos entre las distintas cofradías carmelitas de España.
Bajo el lema sanjuanista “La Madre de Dios es mía”, el encuentro volvió a poner de manifiesto la vitalidad de la devoción a la Virgen del Carmen y la fuerza evangelizadora de una tradición que continúa acercando a miles de personas a la espiritualidad del Carmelo.

