Vivimos en una cultura que identifica la libertad con la posibilidad de elegir. Cuantas más opciones tenemos, pensamos, más libres somos. Sin embargo, la experiencia demuestra que no siempre sucede así. Podemos disponer de todo y, al mismo tiempo, vivir profundamente esclavizados por nuestros miedos, deseos, preocupaciones o dependencias. San Juan de la Cruz conocía bien esta paradoja y, hace más de cuatro siglos, escribió una de las obras más profundas de la espiritualidad cristiana para responder precisamente a esta cuestión: ¿cómo puede el ser humano alcanzar la verdadera libertad? La Subida del Monte Carmelo nace con un objetivo muy concreto. El propio santo explica que quiere enseñar "cómo podrá un alma disponerse para llegar en breve a la divina unión", ayudándola a desembarazarse de todo aquello que le impide caminar hacia Dios. No pretende ofrecer una lectura agradable o llena de consuelos espirituales, sino una doctrina sólida para quienes desean avanzar en la vida interior. La imagen del monte no es casual. Toda ascensión exige esfuerzo. Quien pretende...