«Que a vida eterna sabe»: concluye en Segovia la Marcha Teresiano-Sanjuanista 2026

28 jul. 2026 | Actualitat

La Marcha Teresiano-Sanjuanista ha concluido un año más tras diez intensos días de peregrinación, convivencia y oración. En esta edición, celebrada en el marco de los Centenarios Sanjuanistas, el recorrido ha unido Medina del Campo y Segovia, dos ciudades profundamente vinculadas a la vida y al legado de san Juan de la Cruz.

Bajo el lema «Que a vida eterna sabe», expresión tomada de san Juan de la Cruz, 60 jóvenes han recorrido este itinerario compartiendo el camino, la amistad, la celebración de la fe y el descubrimiento de la riqueza espiritual de Santa Teresa de Jesús y del santo reformador del Carmelo. Más que una peregrinación, la marcha ha sido una experiencia de encuentro con Dios, con los demás y con una tradición que sigue viva.

La frase «Que a vida eterna sabe» ha acompañado cada jornada del recorrido, recordando a los participantes que la auténtica vida cristiana tiene un sabor distinto: el de quien descubre que Dios llena el corazón y da sentido al camino. Inspirados por las enseñanzas de Santa Teresa y san Juan de la Cruz, los jóvenes han podido acercarse a un legado que continúa iluminando la vida de quienes buscan a Dios con sinceridad.

La peregrinación concluyó en la tarde del lunes 27 de julio con la llegada a Segovia, donde los participantes celebraron una emotiva vigilia de oración. El encuentro contó con la presencia del P. Francisco Sánchez Oreja, OCD, provincial de la Provincia Ibérica de Santa Teresa de Jesús, que quiso acompañar a los jóvenes en este momento final de acción de gracias y envío.

Con una larga tradición dentro de la Provincia Ibérica, la Marcha Teresiano-Sanjuanista se ha consolidado como una de las iniciativas juveniles más significativas del Carmelo Descalzo. Año tras año ofrece a decenas de jóvenes la oportunidad de conocer sobre el terreno los lugares donde vivieron Santa Teresa de Jesús y san Juan de la Cruz, descubriendo que su mensaje conserva toda su fuerza y actualidad.

La Provincia Ibérica agradece el compromiso y la entrega de todas las personas que hacen posible esta experiencia: el equipo organizador, los acompañantes, las comunidades que acogen a los peregrinos y cuantos colaboran para que esta marcha siga siendo una auténtica escuela de fraternidad, oración y crecimiento humano y espiritual.

Concluye así una nueva edición de una peregrinación que continúa sembrando en las nuevas generaciones el deseo de caminar tras las huellas de Santa Teresa de Jesús y san Juan de la Cruz, descubriendo que su legado sigue siendo una fuente de esperanza para nuestro tiempo.