La comunidad de Carmelitas Descalzos en Costa de Marfil ha vivido una jornada especialmente emotiva con motivo del reconocimiento a la labor desarrollada por la escuela primaria «La Petite Thérèse», un proyecto educativo nacido hace dos décadas a iniciativa de la parroquia y que hoy se ha convertido en una referencia para toda la comunidad.
La escuela comenzó su andadura hace veinte años en unos terrenos pertenecientes a la parroquia, en un barrio próximo al convento. Desde sus inicios formó parte del proyecto educativo presentado dentro del acuerdo de colaboración firmado entre la Orden de los Carmelitas Descalzos en Costa de Marfil y el Ministerio de Asuntos Exteriores del país, una iniciativa que buscaba favorecer el acceso a la educación y promover el desarrollo humano de las familias del entorno.
Dos décadas después, los resultados hablan por sí solos. Durante el acto conmemorativo celebrado estos días, varios testimonios pusieron de relieve el impacto que la escuela ha tenido en la vida de centenares de niños y familias. Una antigua alumna, una profesora del centro y una madre de familia compartieron sus experiencias y agradecieron la labor realizada por la comunidad educativa a lo largo de estos años.
Actualmente, «La Petite Thérèse» puede presentar con orgullo unos resultados académicos excepcionales, alcanzando cada año un 100 % de éxito escolar. Un logro que es fruto del trabajo conjunto de una veintena de personas entre docentes, personal administrativo, dirección, mantenimiento y servicio de comedor, que desarrollan su labor con profesionalidad y un profundo compromiso con la educación. Gracias a este trabajo, la escuela se ha consolidado como uno de los proyectos educativos más valorados de la zona.
La celebración contó con la presencia de los carmelitas descalzos P. Julio Almansa, OCD, y P. Miguel Hernansáiz, OCD, acompañados por una decena de laicos vinculados a la misión carmelitana que se han desplazado hasta Costa de Marfil para participar en las celebraciones jubilares organizadas con motivo de los 25 años de presencia de los Carmelitas Descalzos y del 25 aniversario de la erección de la parroquia. La participación de este grupo ha permitido compartir de cerca la vida de la comunidad cristiana local y conocer algunos de los frutos pastorales, sociales y educativos que han surgido a lo largo de este cuarto de siglo de presencia carmelitana.
Durante el acto, los asistentes dedicaron palabras de agradecimiento a los religiosos y a cuantos han hecho posible esta obra educativa. Los homenajes incluyeron intervenciones de una antigua alumna, una profesora y una madre de familia, así como el descubrimiento de un mural conmemorativo realizado para la ocasión. La jornada estuvo marcada por las muestras de cariño, los aplausos, las danzas y la emoción compartida por todos los presentes.
Para la comunidad carmelitana, este reconocimiento constituye una confirmación de la importancia de la educación como instrumento de promoción humana, evangelización y transformación social. La escuela «La Petite Thérèse» representa hoy uno de los frutos más visibles del compromiso del Carmelo Descalzo con la formación de las nuevas generaciones y con el desarrollo integral de las personas.
La jornada concluyó en un ambiente de profunda gratitud y alegría, poniendo de manifiesto cómo una iniciativa nacida humildemente hace veinte años sigue ofreciendo oportunidades, esperanza y futuro a numerosas familias marfileñas. Un testimonio vivo de que la presencia carmelitana continúa dando frutos abundantes allí donde se siembra con generosidad, cercanía y espíritu de servicio.

