La comunidad carmelitana de Haifa celebró el pasado 5 de junio una solemne acción de gracias con motivo de los 50 años de sacerdocio del P. Francisco Negral, OCD, religioso de la Provincia Ibérica de Santa Teresa de Jesús que desarrolla su ministerio en Tierra Santa.
La celebración tuvo lugar en la iglesia de San José Latino de Haifa y estuvo presidida por el cardenal Pierbattista Pizzaballa, Patriarca Latino de Jerusalén, acompañado por numerosos fieles, religiosos, amigos y miembros de la comunidad cristiana local que quisieron unirse a esta significativa efeméride.
La jornada estuvo marcada por la gratitud a Dios por medio siglo de vida sacerdotal entregada al servicio de la Iglesia. Durante estos cincuenta años, el P. Francisco Negral ha desarrollado una fecunda labor pastoral en la tierra donde nació el Carmelo, acompañando a comunidades cristianas y haciendo presente el carisma teresiano en un lugar de especial significado para toda la Orden.
La celebración constituyó también una ocasión para agradecer la presencia y el servicio que los Carmelitas Descalzos de la Provincia Ibérica continúan prestando en Tierra Santa. Desde Haifa, junto al Monte Carmelo, los religiosos mantienen viva una presencia que conecta directamente con los orígenes de la familia carmelitana, nacida bajo la inspiración del profeta Elías y confiada a la protección de la Virgen María del Monte Carmelo.
A lo largo de estas décadas, el P. Francisco Negral ha sido testigo de la riqueza espiritual de una tierra marcada por la historia de la salvación, desarrollando una labor pastoral cercana y generosa al servicio de la Iglesia local y de los numerosos peregrinos que visitan los lugares santos.
El Jubileo de Oro sacerdotal ha sido, por tanto, una oportunidad para reconocer una vida entregada al Evangelio y para dar gracias por la fidelidad de quien ha consagrado cincuenta años de su existencia al servicio de Dios y de los hermanos.
La Provincia Ibérica de Santa Teresa de Jesús se une con alegría a esta acción de gracias, encomendando al Señor al P. Francisco Negral y pidiendo que continúe bendiciendo su ministerio en la tierra donde hunde sus raíces la espiritualidad carmelitana.
Que Nuestra Señora del Monte Carmelo y el profeta Elías sigan acompañando su camino y el de todos los carmelitas que sirven a la Iglesia en Tierra Santa.

