El Santo Ángel de Sevilla recupera dos valiosas tallas del patrimonio carmelitano gracias a un proceso de restauración

2 jul. 2026 | Actualitat

El convento del Santo Ángel de Sevilla, de la Provincia Ibérica de los Carmelitas Descalzos, ha presentado el proceso de conservación y restauración de dos valiosas imágenes pertenecientes a su patrimonio artístico: las tallas de Santa Ángela de Bohemia y la Beata Juana de Tolosa, ambas vinculadas al primer Carmelo y datadas en torno a la primera mitad del siglo XVII.

La intervención, dirigida por Carles Salafranca Porcar bajo la coordinación del P. Juan Dobado Fernández, OCD, ha permitido devolver la estabilidad estructural y el esplendor artístico a estas dos esculturas, respetando en todo momento los criterios de máxima conservación del original. El proyecto ha contado con la colaboración de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla, cuyo apoyo ha hecho posible continuar preservando el rico patrimonio histórico y artístico del convento.

Las investigaciones sitúan ambas imágenes dentro del círculo de Francisco de Ocampo, uno de los grandes escultores de la escuela sevillana del siglo XVII. Se trata de piezas que ya figuraban en los inventarios históricos de la Universidad de Sevilla durante la década de 1920 y que, probablemente, formaron parte de alguno de los retablos originales del templo.

El proceso de restauración ha incluido la consolidación de la madera y de la policromía, la eliminación de barnices oxidados y repintes posteriores, la recuperación de las peanas, la reintegración cromática de las pérdidas y la restitución de los atributos iconográficos que identifican a ambas santas.

Así, la Beata Juana de Tolosa, considerada la primera seglar de la Tercera Orden Carmelita de la Antigua Observancia, recupera la cruz arbórea que sostiene entre sus manos, mientras que Santa Ángela de Bohemia, princesa que abrazó la vida contemplativa del Carmelo, vuelve a presentar la tradicional vara de azucenas y la custodia que forman parte de su iconografía.

Con esta actuación, el convento del Santo Ángel continúa su compromiso con la conservación del patrimonio religioso y cultural del Carmelo Descalzo, poniendo en valor unas obras que no solo poseen un extraordinario interés artístico, sino que también transmiten la memoria espiritual de dos mujeres profundamente unidas a la historia de la Orden.

La restauración constituye un nuevo ejemplo del esfuerzo de la Provincia Ibérica por conservar y difundir el patrimonio carmelitano, haciendo posible que generaciones presentes y futuras continúen contemplando la belleza artística como un camino que conduce al encuentro con Dios.