El Provincial preside en Baeza la celebración dedicada al carisma carmelitano ante la Virgen del Alcázar

20 set. 2026 | Actualitat

La iglesia de la Concepción de los Carmelitas Descalzos de Baeza acogió en la tarde-noche de este domingo, 20 de septiembre, una multitudinaria celebración eucarística presidida por el P. Francisco Sánchez Oreja, OCD, Provincial de la Provincia Ibérica de Santa Teresa de Jesús, ante la presencia de Nuestra Señora del Alcázar, Patrona de Baeza.

La celebración se enmarca en el camino de preparación que la ciudad está viviendo ante la próxima coronación de la Virgen. Durante estos días, la imagen visita diferentes comunidades religiosas de Baeza, permitiendo que cada jornada esté especialmente vinculada a uno de los carismas presentes en la vida de la Iglesia local. Este domingo fue el turno del Carmelo Teresiano.

La presencia de la Patrona congregó a numerosos baezanos hasta llenar por completo el templo de la Concepción. La elevada participación hizo necesaria la colaboración de varios sacerdotes para distribuir la Sagrada Comunión.

En su homilía, el P. Francisco Sánchez Oreja profundizó especialmente en la figura de María desde la espiritualidad carmelitana, acercándose también al modo en que Santa Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz contemplaron y vivieron la presencia de la Virgen en el camino del Carmelo. Una reflexión que permitió unir la devoción mariana profundamente arraigada en Baeza con la tradición espiritual de la Orden.

Al término de la homilía, los fieles respondieron espontáneamente con un prolongado aplauso al Provincial, como expresión de agradecimiento por el contenido y la hondura de sus palabras.

Junto al P. Francisco Sánchez Oreja concelebraron el P. Juan Dobado, OCD, consejero provincial de la Provincia Ibérica; el P. Francisco Víctor, OCD, prior de la comunidad carmelitana de Baeza; D. Andrés Nájera, párroco de San Andrés y capellán de la Archicofradía de la Virgen del Alcázar; y D. Rogelio Jesús Garrido, sacerdote diocesano residente en Jaén y natural de Baeza, estrechamente vinculado a los Carmelitas Descalzos.

La Cofradía de la Soledad, que tiene su sede en la iglesia de la Concepción, tuvo una participación especialmente activa en la celebración, encargándose de la animación litúrgica y de las lecturas, moniciones, colectas y otros servicios necesarios para la Eucaristía.

La jornada había comenzado mucho antes de la celebración. Los distintos grupos vinculados al templo se distribuyeron a lo largo del domingo las tareas de apertura y acogida, la preparación de la liturgia y los diferentes momentos de oración, entre ellos el rezo del Santo Rosario. De esta manera, toda la comunidad carmelitana y las realidades vinculadas a la iglesia pudieron participar en una jornada excepcional marcada por la presencia de la Patrona de Baeza.

La celebración permitió vivir una expresión especialmente significativa de comunión entre la devoción mariana del pueblo de Baeza y el carisma del Carmelo, en torno a María y bajo la mirada de Santa Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz.