El P. Miguel Márquez reivindica en Úbeda la actualidad de San Juan de la Cruz frente a los desafíos del mundo contemporáneo

24 oct. 2026 | Actualitat

La 49.ª Semana Sanjuanista de Úbeda vivió el viernes 23 de octubre una de sus jornadas más destacadas con la intervención del P. Miguel Márquez Calle, superior general de la Orden de los Carmelitas Descalzos, quien pronunció la conferencia titulada «Desafíos de san Juan de la Cruz a la teología y la espiritualidad de nuestro tiempo».

Ante una sala completamente llena, el superior general ofreció una reflexión sobre la extraordinaria actualidad del pensamiento sanjuanista, presentando a San Juan de la Cruz no como una figura encerrada en el pasado, sino como un hombre profundamente humano, cercano y capaz de iluminar las grandes inquietudes de nuestro tiempo.

La conferencia se enmarcó en los Centenarios Sanjuanistas de 2026, año en el que se conmemoran el tercer centenario de la canonización del santo y el primero de su proclamación como Doctor de la Iglesia.

Uno de los puntos centrales de la intervención fue la invitación a recuperar al San Juan de la Cruz auténtico, más allá de las imágenes simplificadas que lo presentan como un místico distante, frío o ajeno a la realidad humana.

Miguel Márquez propuso un acercamiento «descalzo» a su espiritualidad, capaz de descubrir a un hombre vital, observador, sensible y profundamente implicado en la aventura de la existencia.

Desde esta perspectiva, el santo carmelita aparece como un compañero de camino para el ser humano contemporáneo, precisamente porque su experiencia espiritual nace del encuentro con las preguntas, las búsquedas, las heridas y los deseos más profundos de la persona.

El superior general relacionó la experiencia sanjuanista con algunos de los desafíos que caracterizan a la sociedad actual, especialmente la aceleración de la vida, la alienación y la necesidad de mantenerlo todo bajo control.

Frente a estas dinámicas, la espiritualidad de San Juan de la Cruz propone una actitud diferente: aprender a contemplar, desarrollar la capacidad de recibir y recuperar el asombro ante el misterio de la vida y de Dios.

La experiencia mística no aparece así como una evasión de la realidad, sino como una manera más profunda y libre de habitarla.

A partir del Cántico espiritual, Miguel Márquez articuló su reflexión en torno a siete verbos fundamentales, que trazan un itinerario para vivir el presente desde la libertad y la apertura al amor.

Aceptar la ausencia supone reconocer que no siempre encontramos respuestas inmediatas y que la experiencia de Dios también pasa por el silencio y la aparente distancia.

Buscar expresa el dinamismo de una existencia que no se conforma con lo superficial y que permanece abierta al encuentro.

Perderse invita a abandonar la necesidad de dominarlo todo, dejando espacio a una experiencia que supera nuestras seguridades.

Dejarse herir significa aceptar la vulnerabilidad propia del amor, que transforma precisamente porque nos abre a los demás y a Dios.

Amar constituye el centro de todo el camino espiritual, la vocación más profunda del ser humano y la clave de la unión con Dios.

Entrar en la espesura representa la disposición a adentrarse en el misterio, sin pretender reducirlo a explicaciones fáciles o respuestas definitivas.

Finalmente, vivir ante la Mirada invita a descubrir la existencia desde la experiencia de ser contemplados y amados gratuitamente por Dios.

Estos siete movimientos configuran una propuesta espiritual que no pretende ofrecer soluciones inmediatas, sino ayudar a vivir de una manera más auténtica, receptiva y libre.

Otro de los aspectos destacados de la conferencia fue la reinterpretación de la noche sanjuanista.

Lejos de entenderla únicamente como una experiencia de sufrimiento, oscuridad o esterilidad, Miguel Márquez la presentó como un tiempo de transformación interior, una auténtica gestación de luz.

La noche se convierte así en un espacio donde pueden madurar nuevas formas de comprender, amar y relacionarse con Dios. No es simplemente ausencia, sino también preparación para un encuentro más profundo.

Esta perspectiva permite descubrir la actualidad de San Juan de la Cruz para quienes atraviesan momentos de incertidumbre, fragilidad o búsqueda de sentido.

En la parte final de su reflexión, el superior general invitó a superar el interés propio, afrontar los miedos y comprender la existencia como una aventura única hacia la unión de amor.

Desde la experiencia del Cántico espiritual, Dios aparece como el Ciervo herido, el Esposo enamorado que sale al encuentro del ser humano y lo invita a una relación marcada por la gratuidad.

Esta perspectiva permite comprender también el final de la vida no simplemente como una conclusión, sino como un nacimiento hacia la plenitud de la unión con Dios.

La conferencia ofreció así una lectura profundamente esperanzadora de San Juan de la Cruz, mostrando cómo su palabra continúa siendo capaz de dialogar con las preguntas de la cultura contemporánea.

Con la intervención del P. Miguel Márquez, la 49.ª Semana Sanjuanista de Úbeda reafirmó su vocación de ser un espacio de encuentro entre la tradición mística carmelitana y los grandes desafíos espirituales, culturales y humanos de nuestro tiempo.