La comunidad de Carmelitas Descalzos de Córdoba celebró ayer una jornada muy especial en recuerdo de la fundación realizada por San Juan de la Cruz en la ciudad, evocando el relato que el propio santo dejó escrito en sus cartas sobre aquellos acontecimientos.
La celebración reunió a la comunidad de frailes junto a las cofradías vinculadas a la casa —la Hermandad del Caído y la Archicofradía del Carmen—, la comunidad educativa del colegio y el Carmelo Seglar, en un acto presidido por el obispo de la diócesis y acompañado también por el párroco del lugar.
Durante el encuentro se recreó el ambiente descrito por San Juan de la Cruz en la carta escrita desde Sevilla en junio de 1586 a Ana de San Alberto, donde narra con entusiasmo la fundación del convento de Córdoba:
“Acabóse de hacer la de Córdoba de frailes con el mayor aplauso y solemnidad de toda la ciudad que se ha hecho allí con religión ninguna; porque toda la clerecía de Córdoba y cofradías se juntaron, y se trajo el Santísimo Sacramento con gran solemnidad de la Iglesia Mayor; todas las calles muy bien colgadas y la gente como el día del Corpus Christi”.
La comunidad quiso unir así memoria histórica, espiritualidad y gratitud, haciendo presente la huella viva del santo en la ciudad siglos después de aquella fundación.
Uno de los momentos más emotivos de la jornada tuvo lugar en la residencia ubicada en el espacio del antiguo convento fundacional, donde se realizó una recreación al estilo teresiano junto a los mayores residentes. Posteriormente, se depositó un ramo de flores en la capilla que todavía se conserva como memoria de la presencia de San Juan de la Cruz en aquella casa.
La celebración permitió redescubrir no solo el valor histórico de aquella fundación carmelitana, sino también la actualidad del legado espiritual sanjuanista en la vida del Carmelo y de la Iglesia.

