La ciudad de Ávila, cuna de Santa Teresa de Jesús, acoge desde hoy, 23 de julio, el Encuentro Mundial de la Orden de los Carmelitas Descalzos Seglares (OCDS), una cita que reunirá hasta el próximo 26 de julio a cerca de un millar de participantes procedentes de numerosos países.
La jornada inaugural ha comenzado con la celebración de la Eucaristía, presidida por el P. Miguel Márquez Calle, OCD, superior general de la Orden de los Carmelitas Descalzos, quien ha dado la bienvenida a los participantes e inaugurado oficialmente este encuentro internacional.
Bajo el lema «Testigos de la Experiencia de Dios: Identidad y Misión», el encuentro propone un amplio programa de formación, oración, convivencia e intercambio de experiencias, con el objetivo de profundizar en la espiritualidad y el carisma del Carmelo Seglar, fortalecer la comunión entre las comunidades de todo el mundo, compartir experiencias formativas y renovar el compromiso misionero de la Orden Seglar.
Esta edición adquiere un significado especial al celebrarse en el marco del Año Jubilar Sanjuanista, poniendo de relieve la figura de san Juan de la Cruz y su permanente actualidad para la vida de la Iglesia. Asimismo, constituye una ocasión privilegiada para hacer memoria agradecida de la herencia espiritual del Carmelo Descalzo y contribuir a la vida cultural y religiosa de la ciudad de Ávila.
La Provincia Ibérica de Santa Teresa de Jesús participa activamente en este gran encuentro con una amplia representación de carmelitas seglares procedentes de distintas comunidades de España y Portugal. Junto a ellos se encuentra también el P. Francisco Sánchez Oreja, OCD, provincial de la Provincia Ibérica, acompañando a los miembros de la Orden Seglar durante estos días de comunión, formación y fraternidad.
Para la Provincia es motivo de profunda alegría acoger en la ciudad de Santa Teresa a tantos hermanos y hermanas llegados de los cinco continentes. Ávila se convierte estos días en un verdadero punto de encuentro para toda la familia del Carmelo Descalzo, fortaleciendo los vínculos que unen a frailes, monjas y laicos en una misma vocación inspirada por el Evangelio y por el carisma teresiano.
El Encuentro Mundial ofrece una oportunidad única para conocerse, compartir la fe, renovar el carisma carmelitano y seguir profundizando, desde la inspiración de Santa Teresa de Jesús y san Juan de la Cruz, en el camino hacia la unión con Dios a través de la oración, la fraternidad y la misión.

