La Basílica de la Anunciación de Nuestra Señora del Carmen de Alba de Tormes acogerá del 5 al 7 de junio un solemne triduo en honor de la beata Ana de San Bartolomé, con motivo del IV centenario de su fallecimiento, ocurrido el 7 de junio de 1626.
La conmemoración recordará la figura de una de las mujeres más importantes de los primeros años de la Reforma teresiana. Ana García Manzanas, conocida en religión como Ana de San Bartolomé, fue compañera inseparable de santa Teresa de Jesús durante los últimos años de su vida, desempeñando las funciones de enfermera, secretaria y estrecha colaboradora de la santa abulense.
Su presencia resultó especialmente significativa en Alba de Tormes, donde acompañó a Teresa de Jesús en sus últimos días y fue testigo directo de su muerte el 4 de octubre de 1582. Gracias a sus escritos y testimonios, la Iglesia conserva hoy valiosas referencias sobre los últimos momentos de la Santa y sobre los comienzos de la Reforma del Carmelo Descalzo.
Tras la muerte de Teresa de Jesús, Ana de San Bartolomé desempeñó un papel fundamental en la expansión internacional del Carmelo Descalzo, participando en fundaciones en Francia y Flandes y contribuyendo decisivamente a la difusión del carisma teresiano más allá de las fronteras de España.
Las celebraciones tendrán lugar en la Basílica de la Anunciación de Nuestra Señora del Carmen, templo que custodia el sepulcro de santa Teresa de Jesús y que constituye uno de los principales centros de espiritualidad carmelitana.
El triduo se desarrollará con el siguiente horario:
- Viernes 5 de junio: Santa Misa a las 12:30 horas.
- Sábado 6 de junio: Santa Misa a las 12:30 horas.
- Domingo 7 de junio: Santa Misa solemne a las 13:00 horas, coincidiendo con la fecha exacta del cuarto centenario de su fallecimiento.
Esta conmemoración se enmarca dentro de los actos promovidos para recordar los cuatrocientos años de la muerte de la beata Ana de San Bartolomé, una figura clave para comprender la historia del Carmelo Descalzo y la herencia espiritual de santa Teresa de Jesús.
La comunidad carmelitana invita a fieles, peregrinos y devotos a participar en estas celebraciones de acción de gracias por la vida y el testimonio de quien supo vivir con fidelidad el espíritu teresiano y transmitirlo a nuevas generaciones y pueblos, convirtiéndose en una de las grandes protagonistas de los primeros pasos de la Reforma del Carmelo.

