Las aulas vuelven a llenarse de vida en los cinco colegios de los Carmelitas Descalzos en España. Con el inicio del curso 2026-2027, 3.668 alumnos y 303 trabajadores, entre docentes y personal de administración y servicios, comienzan una nueva etapa educativa marcada este año por una invitación muy concreta: «Interésate».
Cuatro de estos centros pertenecen a la Provincia Ibérica de Santa Teresa de Jesús: el Colegio Virgen del Carmen, de Córdoba; el Liceo Sagrado Corazón, de San Fernando (Cádiz); y los colegios San Juan de la Cruz de Medina del Campo (Valladolid) y León. A ellos se suma el colegio El Carmelo, de Amorebieta (Bizkaia), perteneciente a la Provincia de San Joaquín de Navarra.
Con motivo del comienzo del curso, el superior provincial de la Provincia Ibérica, P. Francisco Sánchez Oreja, OCD, ha dirigido un mensaje a alumnos, familias, profesores, educadores, comunidades religiosas y personal de administración y servicios bajo el título «Interésate: aprender a mirar, aprender a amar».
El mensaje parte de una palabra sencilla para proponer todo un horizonte educativo. Interesarse supone aprender a salir de uno mismo para descubrir a quien tenemos delante: mirar, escuchar, preguntar, acompañar y dejarse afectar por lo que sucede a los demás.
Una actitud que puede resumirse en dos palabras especialmente importantes dentro de cualquier comunidad educativa: «Me importas».
Para desarrollar esta propuesta, el P. Francisco dirige la mirada hacia Santa Teresa del Niño Jesús y su «pequeño camino». Teresita descubrió que la santidad no exige necesariamente realizar acciones extraordinarias, sino aprender a vivir de una manera diferente y con un amor extraordinario las circunstancias más sencillas de cada jornada.
Trasladado al colegio, este camino se concreta en gestos cotidianos: darse cuenta de que un compañero está más callado de lo habitual, acercarse a quien está solo, no reírse del error de otro, preguntar sinceramente cómo está alguien o descubrir que detrás de un comportamiento puede existir una preocupación o la necesidad de ser escuchado.
Porque una comunidad educativa se construye, en buena medida, a través de esos pequeños gestos de cada día.
«Interésate» se convierte también en un desafío educativo ante una sociedad caracterizada por la rapidez, la sobreabundancia de información y las múltiples formas de conexión.
Podemos disponer de numerosos medios para comunicarnos y, sin embargo, no llegar a encontrarnos verdaderamente con quienes tenemos cerca. Por eso, el mensaje invita a mirar con atención, escuchar, preguntar y descubrir la historia que existe detrás de cada persona, evitando prejuicios y etiquetas.
Esta curiosidad por el otro se extiende también a las grandes preguntas de la propia existencia. El nuevo curso ofrece una oportunidad para preguntarse quién queremos llegar a ser, qué hacemos con nuestras capacidades, quién puede necesitarnos, cómo aprendemos a agradecer y pedir perdón o qué lugar ocupa Dios en nuestra vida.
Preguntas que forman parte de una educación que no se limita a transmitir conocimientos, sino que quiere ayudar a cada alumno a crecer de manera integral.
El horizonte educativo del Carmelo Teresiano va, por tanto, más allá de los resultados académicos. La misión es acompañar la formación de personas libres, responsables, capaces de pensar, amar, servir y descubrir el sentido de su propia vida.
El deseo es construir colegios en los que cada alumno pueda experimentar que es conocido y escuchado, que puede equivocarse y volver a intentarlo, que encuentra personas dispuestas a acompañarlo y que su presencia importa.
Una tarea compartida por toda la comunidad educativa: profesores y educadores, familias, comunidades religiosas, personal de administración y servicios y, de una manera especialmente importante, los propios alumnos.
Con 3.668 estudiantes y 303 profesionales comenzando un nuevo curso, «Interésate» quiere convertirse así en algo más que un lema. Es una invitación a hacer de la atención hacia el otro una manera de vivir: interesarse por quien normalmente pasa desapercibido, por quien necesita ayuda, por la propia familia y comunidad, por lo que sucede en el mundo y también por Jesús.
El curso 2026-2027 comienza así con el reto de aprender a mirar para aprender a amar, haciendo de cada uno de los cinco colegios una comunidad en la que cada persona pueda descubrir y sentir: «Aquí importo».

