Enfermos

11 ag. 2020 | Sense categoria

Nuestro hermano en Bolivia, el P. Linton, ingresado desde mediados del mes pasado a causa del coronavirus y en estado grave casi desde el primer momento, se descompensó anoche y se encuentra en estado muy crítico: tiene infección general y arritmia continua; sufría del corazón y no lo sabía. Redoblemos nuestra oración por él y cuantos lo quieren y acompañan.

También acogemos en nuestras oraciones a Leo, la madre de nuestro querido hermano Miguel Márquez. Anteayer tuvo que ser trasladada en helicóptero desde Plasencia a Badajoz, para tratar de disolver un trombo que la dejó sin habla, mientras conversaba con un familiar. A pesar del traslado y la cirugía, no pudo eliminarse el trombo, y fue sedada e intubada y prácticamente desahuciada. Cuando ayer Miguel obtuvo permiso para entrar a verla (permiso que costó conseguir, debido al miedo al coronavirus y los protocolos pertinentes), se llevó la sorpresa de que reaccionaba a sus palabras y besos, y apretaba su mano sin querer soltarlo… Por tanto van a proceder a retirar la sedación y la intubación e ir estudiando y acompañando su recuperación. Leo tiene totalmente inmóvil la parte de derecha de su cuerpo y aún no se sabe bien qué otras posibles secuelas o cuánto será capaz de recuperar. Hasta este episodio era una mujer muy sana y activa, así que rezamos por el ánimo, la paciencia y le fe que va a necesitar y, por supuesto, porque recuperación sea total o mucha.

Miguel, por su parte, se encuentra con paz y agradece muchísimo vuestro interés y vuestras oraciones, aunque no pueda contestar personalmente a la mayoría de tantos como lo queréis.
Con él y sus 13 familiares que acudieron a Badajoz a la carrera, en vista de la emergencia de su madre y abuela, agradecemos de corazón la hospitalidad de nuestras madres y hermanas en esa ciudad, en cuya comunidad y hospedería han encontrado cobijo y consuelo físico y espiritual. Hoy ya empezarán a retornar a sus hogares la mayoría y quedarán en Badajoz solo los imprescindibles para acompañar a Leo en su nuevo y mejor pronóstico (a pesar de la gravedad), pero para toda nuestra Familia de la Provincia Iberica es un orgullo y un alivio grande sabernos “representados” por esta comunidad de carmelitas descalzas, que han ofrecido y seguirán ofreciendo a Miguel y los suyos cuanto en su mano esté. Dios se lo pague.
Unidos en la oración: Antonio Ángel