Del día 22 en la noche al 24 en la mañana, como habíamos programado, tuvimos el encuentro misionero de los que en nuestra Provincia de Santa Teresa se hallan comprometidos con el tema de las misiones. Nos reunimos una representación de grupos e instituciones deseosos de compartir vivencias, experiencias y trabajos. Otros grupos se hicieron presentes a través de comunicados en los que nos informaban de sus artísticas actividades con el fin de recaudar fondos en favor de nuestras misiones.
En la oración de la mañana del sábado nos hacíamos eco de la fiesta de los hermanos y hermanas carmelitas del Paraguay y hacíamos nuestra su alegría por la beatificación de “La Chiquitunga”, la Hna. María Felicia.
Tras escuchar al P. Frontela que nos hacía un retrato del corazón misionero de Santa Teresa, -estábamos en la casa de ésta y uno de nuestros objetivos era el de ganar el jubileo teresiano- pasamos a compartir la labor que ONGs, grupos y colegios de nuestras casas estamos llevando a cabo en esa parcela de nuestra vida carmelitana que es la misionera.
Y la verdad es que quedamos sorprendidos por todos los trabajos que de forma anónima y desconocida en muchos casos se están llevando a cabo en nuestras comunidades.
Ya en la tarde abrimos un diálogo sobre diferentes puntos que nos ayuden a esclarecer y programar más coordinadamente nuestras diversas labores. También el clima y las conclusiones fueron enriquecedoras.
Quedamos comprometidos a repetir estos encuentros una vez al año, pensando en lugares céntricos para que a todos nos sea menos largo el viaje, y en el tiempo en que, cesadas otras actividades, podamos acudir los más posibles.
Resaltar el clima de fraternidad vivido, la alegría del compartir y el gozo de haber puesto rostro e identidad a tantas personas hermanas y amigas que trabajan en esa misma parcela misionera de la Provincia, a las que antes llegábamos y conocíamos por la voz de teléfono o por el mensaje del correo.
