Jesús, mira, tu amigo está enfermo,
enfermo porque de ti se ha olvidado,
tus lagrimas le gritan que es amado,
y él dice: no estoy muerto, es que duermo.
En el confinamiento involuntario,
hay una voz que grita: sal afuera!!!
Grita quien un día nuestro Rey fuera
y hoy está olvidado en el sagrario.
“Esta enfermedad no es para la muerte”,
es para que veas quien es tu dueño
Porque con ella vino Dios a verte.
Yo soy la resurrección y la vida,
yo vine a despertarte del sueño,
vine por la oveja que está perdida.
José Jeymis de la Cruz
Novicio ocd
