La iglesia de San Miguel de Úbeda, confiada a los Carmelitas Descalzos, acogió esta tarde la XXI Meditación de las Siete Palabras con san Juan de la Cruz, una celebración ya consolidada en la vida cuaresmal de la ciudad y especialmente vinculada a la Cofradía del Cristo de la Buena Muerte.
En esta ocasión, en el contexto del año conmemorativo de los centenarios de la canonización y del doctorado de san Juan de la Cruz, la meditación estuvo a cargo de fray Antonio Ángel Sánchez Cabeza, OCD, miembro de la comunidad carmelitana de Úbeda. Sus reflexiones se centraron en las Siete Palabras de Cristo en la Cruz, proclamadas y meditadas ante la imagen del Cristo de la Buena Muerte, titular de la cofradía del mismo nombre.
Este acto alcanza ya su vigésimo primera edición, celebrándose de manera consecutiva a lo largo de los años, incluso en momentos especialmente difíciles como el tiempo de la pandemia, lo que muestra el arraigo de esta tradición espiritual en la ciudad.
La celebración estuvo acompañada musicalmente por el coro Llama de Amor Viva junto con el Cuarteto Atenco de Córdoba, que interpretaron distintas piezas de música sacra. Entre ellas destacaron las palabras cantadas en latín, al finalizar la meditación y el himno al Cristo de la Buena Muerte.
La iglesia de San Miguel se encontraba completamente llena de fieles, que participaron en un ambiente profundamente orante. El templo permanecía en penumbra, iluminado únicamente por una tenue luz y pequeñas lámparas que permitían a los lectores y cantores seguir el desarrollo de la celebración, creando un clima de silencio y contemplación muy acorde con el misterio de la Cruz.
La jornada había comenzado previamente con un tiempo prolongado de oración, que incluyó la adoración ante el Santísimo Sacramento, el rezo del Rosario, la exposición del Santísimo, el canto de las Vísperas y la celebración de la Eucaristía, culminando finalmente con la meditación de las Siete Palabras.
Con esta celebración, la iglesia de San Miguel y la Cofradía del Cristo de la Buena Muerte continúan ofreciendo a la ciudad de Úbeda un espacio privilegiado para contemplar el misterio de la Pasión de Cristo desde la espiritualidad del Carmelo y la profunda tradición religiosa de la Semana Santa ubetense.

