COMUNIDADES
SAN JOSÉ RÔGA
Es la última muestra de vitalidad de nuestra Provincia. Se fundó el 19 de marzo de 2000.
San José
19 de marzo de 2000
Yeruti, S/N, Paraguay, Asuncion
(595-21) 67 40 20
BREVE HISTORIA
Es la última muestra de vitalidad de nuestra Provincia Burgense, empeñada en convertir el Paraguay en un florón teresiano. Se fundó el 19 de marzo de 2000, en un edificio todavía sin acabar situado en la ciudad aledaña a Asunción, llamada Fernando de la Mora. El propósito de esta fundación es la dedicación a los jóvenes que llaman a nuestros conventos con indicios de vocación. Se les recibe con el título de bachiller y con un cierto nivel intelectual y espiritual; durante dos años, los jóvenes observan y analizan; también la comunidad los observa y analiza y orienta. Se trata de discernir una solución entre unos y otros para no dar pasos en falso.
Cuando se inauguró la casa con los PP. Pedro Rodríguez y Tomás López asistieron seis de estos aspirantes. Actualmente, es formador de esta importante casa el que fuera General del Carmelo Teresiano, P. Felipe Sáinz de Baranda, que al cesar en sus altas obligaciones, se ha entregado con toda energía a la parcela de la Orden de estas tierras sureñas de la América Hispana. Le acompaña como superior el P. Tomás López y varios aspirantes deshojan la margarita de su vocación en esta casa de San José. Que Dios les alumbre en sus senderos.
EN PORTADA
Ejercicios espirituales en el Desierto de Las Palmas
El Desierto de Las Palmas acoge estos días una tanda de ejercicios espirituales para religiosos Carmelitas Descalzos de la Provincia Ibérica, predicados por Mons. Raúl Berzosa, en un ambiente profundamente marcado por el silencio, la oración y la fraternidad. Los participantes están viviendo esta experiencia como un verdadero tiempo de gracia y renovación interior, destacando especialmente la profundidad, cercanía y sentido práctico de las meditaciones ofrecidas por el obispo. El retiro se desarrolla en un clima de gran recogimiento. Aunque no se ha establecido expresamente una norma estricta de silencio, este se vive de manera natural durante buena parte de la jornada, incluidas las comidas, acompañadas únicamente por música que favorece la contemplación y la interioridad. Cada mañana se desarrolla un tiempo de oración ante el Santísimo expuesto en la capilla, ofreciendo también espacio para la oración personal y el sacramento de la reconciliación. Por las tardes, el rezo comunitario del rosario precede a las meditaciones espirituales. La liturgia ocupa igualmente un...

