El Monasterio de la Encarnación de Ávila ha acogido este martes, 3 de noviembre, una Eucaristía solemne para conmemorar la toma de hábito de Santa Teresa de Jesús, uno de los acontecimientos fundamentales de su itinerario espiritual y vocacional. La celebración, que ha tenido lugar a las 18:00 horas, ha estado presidida por el P. David Jiménez Herrero, carmelita descalzo, y ha permitido recordar el paso decisivo que dio Teresa de Ahumada al abrazar la vida religiosa en el monasterio abulense. El 3 de noviembre de 1536, Teresa recibió el hábito carmelitano en la Encarnación, iniciando una etapa que marcaría profundamente su relación con Dios y su comprensión de la vida consagrada. Años más tarde, aquella experiencia se convertiría en uno de los fundamentos de su camino de renovación espiritual y de la reforma del Carmelo. La propia Santa Teresa evocaría este momento en el Libro de la Vida con unas palabras que expresan la importancia que tuvo para ella aquella decisión: «En tomando el hábito, luego me dio el Señor a entender cómo favorece a los que se hacen fuerza para...