PATRIMONIO
Aunque los principales bienes y riquezas del Carmelo son espirituales e interiores y se pueden compartir con todos (la auténtica belleza del Carmelo está dentro, no fuera), nuestra provincia ha ido reuniendo con las vicisitudes del tiempo y de la historia un gran patrimonio cultural y artístico.
Teresa de Jesús y Juan de la Cruz enseñaron a vivir, antes que nada, la riqueza y la anchura de la propia interioridad y la maravilla del vivir juntos en fraternidad, pero también comprendieron la importancia de la belleza exterior de imágenes, pinturas así y de los buenos libros y la cultura donde aprendemos la historia y nos hacemos conscientes de que somos sus continuadores. Aunque invitando siempre a no poner el corazón en las cosas y materialidades también enseñaron a cuidar de estas y a darles el lugar que tienen en nuestra vida como recuerdos de la belleza de Dios y de todo lo que Él ha creado.
Nuestras casas acogen numerosos museos y bibliotecas, auténticos lugares para el encuentro con la belleza, la cultura y la espiritualidad, y también parajes naturales que favorecen el encuentro con Dios en la soledad y el silencio, como los Desiertos de las Palmas y las Batuecas.
Nuestros principales museos están en Ávila, Segovia (sepulcro y convento de San Juan de la Cruz), Úbeda (Jaén), Sevilla, Desierto de las Palmas (Castellón).
MUSEOS
DESIERTO DE LAS PALMAS
ALBA DE TORMES
EN PORTADA
Ejercicios espirituales en el Desierto de Las Palmas
El Desierto de Las Palmas acoge estos días una tanda de ejercicios espirituales para religiosos Carmelitas Descalzos de la Provincia Ibérica, predicados por Mons. Javier Berzosa, en un ambiente profundamente marcado por el silencio, la oración y la fraternidad. Los participantes están viviendo esta experiencia como un verdadero tiempo de gracia y renovación interior, destacando especialmente la profundidad, cercanía y sentido práctico de las meditaciones ofrecidas por el obispo. El retiro se desarrolla en un clima de gran recogimiento. Aunque no se ha establecido expresamente una norma estricta de silencio, este se vive de manera natural durante buena parte de la jornada, incluidas las comidas, acompañadas únicamente por música que favorece la contemplación y la interioridad. Cada mañana se desarrolla un tiempo de oración ante el Santísimo expuesto en la capilla, ofreciendo también espacio para la oración personal y el sacramento de la reconciliación. Por las tardes, el rezo comunitario del rosario precede a las meditaciones espirituales. La liturgia ocupa igualmente...

