La Marcha Teresiano-Sanjuanista ha concluido un año más tras diez intensos días de peregrinación, convivencia y oración. En esta edición, celebrada en el marco de los Centenarios Sanjuanistas, el recorrido ha unido Medina del Campo y Segovia, dos ciudades profundamente vinculadas a la vida y al legado de san Juan de la Cruz. Bajo el lema «Que a vida eterna sabe», expresión tomada de san Juan de la Cruz, 60 jóvenes han recorrido este itinerario compartiendo el camino, la amistad, la celebración de la fe y el descubrimiento de la riqueza espiritual de Santa Teresa de Jesús y del santo reformador del Carmelo. Más que una peregrinación, la marcha ha sido una experiencia de encuentro con Dios, con los demás y con una tradición que sigue viva. La frase «Que a vida eterna sabe» ha acompañado cada jornada del recorrido, recordando a los participantes que la auténtica vida cristiana tiene un sabor distinto: el de quien descubre que Dios llena el corazón y da sentido al camino. Inspirados por las enseñanzas de Santa Teresa y san Juan de la Cruz, los jóvenes han podido acercarse...