Todo tiene su historia… en proceso y en diálogo permanente con Dios y los hermanos.
En el IV Capítulo Provincial celebrado en Ávila, escuchando el informe de los delegados de los diferentes ámbitos de nuestras misiones en África y América del Sur, sentí de nuevo los anhelos misioneros y los recuerdos de niñez en mi pueblo de L’Arboç donde un misionero me despertó la conciencia de ayudar al Tercer Mundo.
Comenté al P. Provincial si durante mis vacaciones podría hacer una experiencia misional, le pareció muy bien y me dio su aprobación, con mucha satisfacción y agradecimiento. Acordamos que podría ir a Bolivia. (Esta experiencia misional intentaré repetirla cada año en mis vacaciones).
Llegamos a la ciudad de Santa Cruz de Sierra la última semana de julio. Allí fuimos acogidos fraternalmente, un servidor y mi madre Josefina, en la casa de espiritualidad, oración y formación donde recibimos mil atenciones y estamos muy agradecidos. Participamos en la vida de comunidad, oración y eucaristía con los PP. Eugenio, Fidel y Carlos (ausente visitando a su padre enfermo) y los tres aspirantes al Carmelo (Santiago, Iván y José Manuel) jóvenes muy decididos y avispados, y los huéspedes.
También visité y celebré la eucaristía con la comunidad de las Carmelitas Descalzas e impartí una charla sobre ecumenismo y diálogo interreligioso a las dos comunidades carmelitanas.
La segunda visita fue a la comunidad parroquial de la ciudad de Cochabamba (con dos casas y una comunidad). Participé en la vida parroquial: bautizos, catequesis de comunión y pastoral de jóvenes, y estuve con diferentes grupos parroquiales de mucha vitalidad. También di una conferencia en torno al ecumenismo y el diálogo interreligioso a toda la comunidad laical.
Y la tercera visita fue a la ciudad de La Paz. Es una comunidad parroquial con mucha vitalidad y diversidad de grupos y actividades. Participamos de la vida comunitaria, oración y pastoral, y en las celebraciones muy bien preparadas por los equipos de liturgia y cantos. Aquí también impartí una charla sobre el diálogo interreligioso. El día 15 de agosto regresamos a Barcelona.
Ha sido una experiencia muy positiva y enriquecedora, ya que el conocimiento da pie a valorar y apreciar la realidad pastoral de otros lugares y situaciones más pobres y necesitadas…, pero con vivencias y experiencias muy ricas y participativas, donde el gozo y la alegría se respiran en todo momento.
Desde mi perspectiva europea, me siento muy próximo a la realidad de Bolivia puesto que se parece mucho a la realidad de nuestras comunidades de Cataluña (nosotros tenemos 4 comunidades, como en la zona misional de Bolivia), y con una presencia de pocos frailes, como nosotros, pero con una gran capacidad de trabajo pastoral y compromiso social y eclesial, como en la zona catalana.
Agradezco de todo corazón, en primer lugar, al P. Provincial la posibilidad de conocer la realidad misional en Bolivia. También agradezco a los religiosos de las tres comunidades su acogida fraterna y a las Carmelitas Descalzas todos los detalles de hermandad vividos durante estos días en Bolivia.
Animo que esta iniciativa sea semilla de nuevos viajes y sueños para conocer y apreciar mejor nuestra familia del Carmelo en todo el mundo.
Cómo decía nuestra Madre Teresa de Jesús, “procuran ir comenzando siempre de bien en mejor” (Fundaciones, 29, 32-39).
Fra Jesús Sans i Compte, ocd. Santuario-Parroquia de Santa Teresita – Lleida


