La Catequesis de Adultos es un servicio de formación, impulsado por el P. Marià Rosanas (Vic, 1933- Barcelona, 2013) cuando era superior de Badalona, que ofrece nuestra comunidad teresiana desde el año 1976 de manera ininterrumpida hasta nuestros días. Todos los superiores que ha tenido esta comunidad han creído en la necesidad de continuar la tarea evangelizadora para los adultos. Siempre hemos pensado que situar la catequesis en el centro de la vida de una comunidad ayuda a centrar su vida en el misterio de Cristo y de la Iglesia.
Cada curso, nuestra catequesis se adapta a los temas de mayor actualidad, ya sea carmelitana (conmemoraciones, años jubilares…), como más generales (temas bíblicos del Antiguo o Nuevo testamento, encíclicas, etc.).
Así, en el marco del Año Jubilar Sanjuanista, hemos dedicado el curso recién terminado a revisar la vida y la obra del santo de Fontiveros. De la misma manera que en los dos años anteriores no centramos en la figura de santa Teresa del Niño Jesús con el acompañamiento del P. Gabriel Isal.
El libro ‘San Juan de Cruz. La biografía’ del P. José Vicente Rodríguez, junto con otras publicaciones, entre las cuales la reciente ‘Juan de Cruz, rostro humano del misterio’, de P. Emilio José Martínez, han servido de introducción para conversar sobre la vida, las inquietudes, los sinsabores, las dificultades y todo el entorno que hizo posible su obra como fundador, con santa Teresa de Jesús, como místico y como escritor.
Cada reunión ha contado con un ponente diferente (siete carmelitas descalzos, tres carmelitas descalzas, dos sacerdotes diocesanos, un salesiano, un mercedario descalzo, un historiador laico i un miembro de Justicia y Paz) que han introducido las sesiones y dado pie al diálogo entre los asistentes.
Hoy, y siempre, las personas de cualquier edad tenemos necesidad de formación catequética. Muchos adultos son verdaderos “niños en su fe”, necesitados de actualización i de profundizar en ella. Nos lo recuerda el apóstol san Pablo en Corintios (1 Cor.13,11): “Cuando era un niño hablaba como un niño, pensaba cómo un niño, razonaba como un niño; pero ahora que soy un hombre, tengo por inútil lo que es propio de los niños”.


