La iglesia conventual de San Benito el Real de Valladolid acogerá el próximo miércoles 24 de junio, a las 20:00 horas, una solemne celebración eucarística en honor de San Juan de la Cruz, coincidiendo con la fecha que tradicionalmente se vincula al nacimiento del santo carmelita.
La iniciativa se enmarca en el Año Jubilar Sanjuanista que la Orden del Carmelo Descalzo celebra con motivo de los centenarios de la canonización y del doctorado de San Juan de la Cruz, y quiere ser una ocasión para recordar la figura y el legado espiritual de quien es considerado una de las cumbres de la literatura mística universal.
La celebración está organizada conjuntamente por la comunidad de Carmelitas Descalzos de San Benito el Real y la Cofradía de Nuestra Señora del Carmen de Extramuros, contando también con la participación de la Cofradía del Santo Sepulcro, ambas vinculadas al templo vallisoletano.
La Eucaristía será presidida por el P. Antonio Jesús Benéitez Domínguez, OCD, prior de la comunidad de San Benito el Real, y reunirá a fieles, cofrades y devotos que desean sumarse a esta conmemoración en honor del santo de Fontiveros.
La fecha del 24 de junio está tradicionalmente asociada al nacimiento de San Juan de la Cruz a partir de los datos conservados en el baptisterio de Fontiveros, localidad abulense donde nació en 1542. Aunque la documentación histórica recoge la fecha de su bautismo, la tradición carmelitana ha mantenido esta jornada como referencia para recordar el comienzo de la vida de quien llegaría a ser reformador del Carmelo, maestro espiritual y Doctor de la Iglesia.
La celebración constituye una nueva cita dentro del amplio programa de actividades del Año Jubilar Sanjuanista, que durante 2026 está acercando la figura de San Juan de la Cruz a numerosos lugares de la geografía española a través de encuentros culturales, peregrinaciones, exposiciones, conciertos y celebraciones litúrgicas.
Con esta Eucaristía, Valladolid se suma a las iniciativas que mantienen viva la memoria del santo carmelita, cuya palabra continúa iluminando la vida de la Iglesia y de quienes buscan a Dios por los caminos de la contemplación y la esperanza.


