La imagen de Santa Teresa de Jesús protagonizó en la tarde de ayer, 3 de junio, una de las estampas más singulares y evocadoras de las vísperas del Corpus Christi sevillano al recorrer las calles del centro histórico desde el convento del Santo Ángel.
La salida procesional, organizada por la comunidad de Carmelitas Descalzos del Santo Ángel con la colaboración de la Archicofradía de Nuestra Señora del Carmen y la Agrupación del Santísimo Cristo de los Desamparados, reunió a numerosos fieles y devotos que acompañaron a la Santa por algunas de las calles más emblemáticas de la ciudad.
Desde la calle Rioja, la procesión avanzó por Sierpes, Sagasta, Plaza del Salvador, Cuesta del Rosario y Francos, ofreciendo una imagen profundamente teresiana en pleno corazón de Sevilla. El acompañamiento musical estuvo a cargo de la Agrupación Musical Nuestro Padre Jesús de la Salud de Los Gitanos, cuyos sones contribuyeron a realzar una tarde marcada por la devoción y el recogimiento.
Uno de los momentos más destacados del recorrido fue su paso por la Plaza del Salvador y las estrechas calles del casco histórico, donde la figura de la reformadora del Carmelo volvió a encontrarse con el fervor popular sevillano en la antesala de la solemnidad eucarística.
La talla de Santa Teresa lució además importantes estrenos patrimoniales. Entre ellos destacó un resplandor de plata del siglo XVIII, procedente de los fondos del Museo del Santo Ángel y adaptado para la imagen por el orfebre José Antonio Conradi. La pieza, de notable valor histórico y artístico, enmarcó el rostro de la Santa aportando una especial riqueza estética al conjunto procesional.
Asimismo, el taller de El Oribe, de Jerez de la Frontera, ha restaurado la flecha que remata el dardo del ángel que hiere el corazón de Santa Teresa en la escena de la Transverberación, devolviendo todo su esplendor a esta singular pieza del siglo XVIII. También se presentó restaurada una valiosa “Firmeza de la Fe” de formato triangular, enriqueciendo aún más el patrimonio vinculado a la imagen.
La presencia del ángel junto a la Santa, evocando el célebre episodio místico de la Transverberación, volvió a ofrecer una de las iconografías más reconocibles y queridas de la espiritualidad carmelitana.
La procesión regresará hoy, 4 de junio, solemnidad del Corpus Christi, a las 12:30 horas a su sede conventual, poniendo el broche final a una celebración que vuelve a estrechar los lazos entre Sevilla y la espiritualidad teresiana, presente en el convento del Santo Ángel desde hace siglos.
Una vez más, Santa Teresa ha recorrido las calles sevillanas anunciando la cercanía del Corpus y recordando, desde la belleza del arte y la profundidad de su mensaje espiritual, la permanente actualidad de la gran reformadora del Carmelo.


