La infanta Elena de Borbón ha visitado este sábado, 17 de octubre, el Santuario de Nuestra Señora del Carmen y el convento de San José de los Carmelitas Descalzos de Córdoba, con motivo de su participación en las Jornadas Taurinas Cordobesas, celebradas bajo el título «La labor social de la Fiesta de los Toros».
La visita se ha desarrollado en el entorno de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Caído, corporación estrechamente vinculada al convento carmelitano, y ha permitido dar a conocer tanto su compromiso social como la riqueza histórica, patrimonial y espiritual que custodia.
La labor social de la Hermandad del Caído
La jornada comenzó con una visita a la Casa de Acogida Madre del Redentor, de Cáritas Diocesana de Córdoba, uno de los centros en los que la Hermandad del Caído desarrolla su compromiso solidario.
Durante el recorrido, la infanta Elena pudo conocer las instalaciones y el proyecto de atención que se lleva a cabo en este centro, acercándose a una de las principales expresiones de la acción social de la corporación.
Posteriormente, se trasladó a la Casa de Hermandad, donde fue recibida por varios de los hermanos mayores de la corporación y por su Junta de Gobierno.
La visita permitió mostrar parte de la historia de la Hermandad y de su patrimonio documental, especialmente vinculado a algunas de las figuras más representativas de la tauromaquia cordobesa.
Entre los documentos expuestos para la ocasión destacaron un inventario firmado por Manuel Rodríguez Sánchez, «Manolete», y un libro de cuentas que conserva la firma de Rafael Molina Sánchez, «Lagartijo».
Durante su estancia, la infanta Elena firmó en el libro de honor de la Hermandad.
Como recuerdo de su visita, el hermano mayor, Ángel Cano Muñoz, le hizo entrega de un paño de la Verónica con el rostro de Nuestro Padre Jesús Caído, obra de Raúl Muñoz Gallardo.
Visita al Santuario del Carmen y al convento de San José
Uno de los momentos destacados de la jornada tuvo lugar en el Santuario de Nuestra Señora del Carmen, donde la infanta Elena fue recibida por el prior del convento de San José de los Carmelitas Descalzos y por el hermano mayor de la Archicofradía de Nuestra Señora del Carmen Coronada.
La visita permitió acercar a la infanta al patrimonio espiritual y religioso de este enclave carmelitano, profundamente arraigado en la historia y la vida devocional de Córdoba.
Tras su paso por el santuario, Doña Elena realizó un breve recorrido por las dependencias conventuales, conociendo algunos de los espacios de la comunidad religiosa.
La visita concluyó con un momento de oración ante las sagradas imágenes titulares de la Hermandad del Caído, poniendo el broche espiritual a una jornada marcada por el encuentro entre la tradición, el patrimonio y la acción social.
Un encuentro para dar a conocer el patrimonio y la acción social
La Hermandad del Caído ha expresado su agradecimiento al P. Antonio Schlatter por haber contado con la corporación para el desarrollo de estas jornadas, facilitando la oportunidad de mostrar su historia, su patrimonio y la labor social que realiza.
Asimismo, la Hermandad ha agradecido la visita de la infanta Elena, que constituye un acontecimiento significativo para la corporación y para el entorno carmelitano de Córdoba.
La jornada ha puesto de relieve la estrecha vinculación entre los Carmelitas Descalzos, la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Caído y la devoción a Nuestra Señora del Carmen, así como la importancia de conservar y transmitir un patrimonio que sigue formando parte de la vida religiosa, cultural y social de la ciudad.


