El Desierto de Las Palmas acoge estos días una tanda de ejercicios espirituales para religiosos Carmelitas Descalzos de la Provincia Ibérica, predicados por Mons. Javier Berzosa, en un ambiente profundamente marcado por el silencio, la oración y la fraternidad.
Los participantes están viviendo esta experiencia como un verdadero tiempo de gracia y renovación interior, destacando especialmente la profundidad, cercanía y sentido práctico de las meditaciones ofrecidas por el obispo.
El retiro se desarrolla en un clima de gran recogimiento. Aunque no se ha establecido expresamente una norma estricta de silencio, este se vive de manera natural durante buena parte de la jornada, incluidas las comidas, acompañadas únicamente por música que favorece la contemplación y la interioridad.
Cada mañana se desarrolla un tiempo de oración ante el Santísimo expuesto en la capilla, ofreciendo también espacio para la oración personal y el sacramento de la reconciliación. Por las tardes, el rezo comunitario del rosario precede a las meditaciones espirituales.
La liturgia ocupa igualmente un lugar central en estos días, vivida con sencillez y profundidad por la comunidad de religiosos participantes.
Los Carmelitas Descalzos presentes están valorando especialmente el tono cercano de las reflexiones y la posibilidad de vivir unos días de pausa, escucha interior y fraternidad en uno de los lugares más emblemáticos de la espiritualidad carmelitana como es el Desierto de Las Palmas.


