Cádiz despide con gratitud a la comunidad de Carmelitas Descalzas tras 120 años de presencia contemplativa

17 Jul 2026 | Actualidad

La iglesia del Monasterio del Corpus Christi de Cádiz acogió una emotiva Eucaristía de acción de gracias con motivo de la despedida de la comunidad de Carmelitas Descalzas, que durante 120 años ha mantenido viva la presencia del Carmelo Teresiano en la ciudad.

La celebración estuvo presidida por Mons. Ramón Darío Valdivia Giménez, administrador apostólico de Cádiz y Ceuta, quien quiso acompañar a la comunidad en este momento histórico, dando gracias a Dios por más de un siglo de vida contemplativa, oración y entrega silenciosa al servicio de la Iglesia.

Concelebraron la Eucaristía el P. Francisco Sánchez Oreja, OCD, Provincial de la Provincia Ibérica; los frailes de la comunidad de San Fernando; Carmelitas descalzos de otras comunidades; y una veintena de sacerdotes de la diócesis.

El templo se llenó por completo para acompañar a las religiosas en esta celebración. Participaron también la presidenta de la Federación de Andalucía de Carmelitas Descalzas, la Orden Seglar del Carmelo Descalzo, representantes de numerosas cofradías gaditanas y un gran número de fieles, hasta el punto de que muchas personas siguieron la celebración desde el exterior de la iglesia.

Durante la homilía, Mons. Valdivia expresó el agradecimiento de toda la diócesis por la huella espiritual que las Carmelitas Descalzas dejan en Cádiz. Recordó que, aunque la comunidad emprende ahora un nuevo camino, el testimonio de oración, fidelidad y entrega vivido durante estos 120 años permanecerá para siempre en la memoria de la Iglesia gaditana.

Con esta celebración concluye una etapa de gran riqueza espiritual para la ciudad, marcada por la presencia discreta, constante y fecunda de unas religiosas que han sostenido con su oración la vida de la diócesis y de tantos fieles.

Desde la Provincia Ibérica de Santa Teresa de Jesús damos gracias al Señor por la vida y la misión de esta comunidad, confiando a las hermanas a la protección de la Virgen del Carmen y pidiendo que el legado espiritual sembrado en Cádiz continúe dando fruto en el corazón de la Iglesia.