Alba de Tormes honra a Santa Teresa de Jesús con una solemne Eucaristía presidida por el Superior Provincial y una procesión por sus calles

15 Oct 2026 | Actualidad

La villa ducal de Alba de Tormes (Salamanca) ha celebrado este jueves, 15 de octubre, la solemnidad de Santa Teresa de Jesús, una jornada especialmente significativa para esta localidad, estrechamente vinculada a la vida y la memoria de la Santa, que falleció en ella en 1582 y donde se conserva su sepulcro.

La iglesia de la Anunciación de las Carmelitas Descalzas ha acogido durante la tarde la solemne Eucaristía presidida por el P. Francisco Sánchez Oreja, OCD, Superior Provincial de la Provincia Ibérica de Santa Teresa de Jesús.

La celebración ha constituido uno de los momentos centrales de la festividad teresiana en Alba de Tormes, un lugar de referencia para toda la familia carmelitana y para los numerosos devotos de Santa Teresa.

Una espiritualidad que se convierte en amor y entrega

La reflexión teresiana del Superior Provincial ha puesto el acento en una de las enseñanzas fundamentales de Santa Teresa: el encuentro auténtico con Dios transforma el corazón y se manifiesta en la manera de vivir y de relacionarse con los demás.

«Dios no nos lleva hacia dentro para separarnos de los demás, sino para hacernos capaces de amar de verdad», señaló el P. Francisco Sánchez Oreja.

Desde esta perspectiva, recordó que Teresa no fue solamente una mujer de profunda oración, sino también una mujer de caminos, fundaciones, amistades y decisiones difíciles. Su experiencia de Dios no la apartó de la realidad, sino que la impulsó a comprometerse con ella.

El Provincial destacó que la verdadera vida espiritual se reconoce en la capacidad de escuchar, acompañar, comprender y mantener una actitud de respeto y misericordia hacia los demás.

«No hay experiencia profunda de Dios que nos autorice a despreciar a nadie. No hay oración auténtica que nos haga indiferentes al sufrimiento», recordó.

En este sentido, subrayó que la santidad no se manifiesta únicamente en las grandes obras, sino también en los pequeños gestos cotidianos de amor: cuidar a una persona enferma, acompañar la soledad, pedir perdón, sostener a quien atraviesa dificultades o permanecer fieles en los momentos de cansancio.

«Teresa nos enseña que una vida entregada a Dios no se mide por su apariencia extraordinaria, sino por la hondura del amor que la mueve», expresó.

Santa Teresa vuelve a recorrer las calles de la villa ducal

Tras la celebración eucarística, tuvo lugar la tradicional procesión de Santa Teresa de Jesús por las calles de Alba de Tormes, una de las manifestaciones más arraigadas de la devoción teresiana en la localidad.

La imagen de la Santa recorrió nuevamente la villa ducal, donde su memoria forma parte inseparable de la historia, la espiritualidad y la identidad de sus habitantes.

La procesión permitió prolongar en las calles la celebración de una solemnidad que cada año reúne la fe, la tradición y el cariño de Alba de Tormes hacia Santa Teresa de Jesús.

Con esta jornada, la localidad salmantina ha vuelto a honrar a la fundadora del Carmelo Descalzo, cuya vida sigue siendo una invitación a unir contemplación y acción, oración y fraternidad, encuentro con Dios y servicio a los demás.