250 peregrinos recorren a pie el camino entre Baeza y Úbeda tras las huellas de San Juan de la Cruz

21 Sep 2026 | Actualidad

Alrededor de 250 personas participaron este domingo en una marcha entre Baeza y Úbeda en honor de San Juan de la Cruz, dentro de las celebraciones del Año Jubilar con el que se conmemoran el III Centenario de su canonización y el I Centenario de su proclamación como Doctor de la Iglesia.

La peregrinación quiso recuperar a pie un camino especialmente vinculado al santo entre las dos ciudades jiennenses. Los participantes fueron trasladados, en su mayoría en autobús, hasta Baeza, desde donde comenzó un recorrido de aproximadamente nueve kilómetros, partiendo desde el entorno de la plaza de toros y teniendo como destino el convento de San Juan de la Cruz de los Carmelitas Descalzos de Úbeda.

Pero no fue únicamente una marcha. La poesía de San Juan de la Cruz acompañó el camino y convirtió distintos momentos del recorrido en espacios de lectura, silencio y encuentro con su palabra.

A lo largo de los nueve kilómetros se realizaron varias paradas para compartir algunos de sus poemas. Una de las lecturas estuvo a cargo del P. Francisco Víctor, OCD, mientras que otras cuatro fueron realizadas conjuntamente por los participantes, haciendo resonar los versos sanjuanistas en el mismo camino que unía Baeza con Úbeda.

Uno de los momentos más significativos tuvo lugar ya a la llegada a la ciudad ubetense. Los aproximadamente 250 peregrinos se reunieron en el Paseo del Mercado, ante la estatua de San Juan de la Cruz, donde tuvo lugar la última de las lecturas y se realizó la fotografía de familia de una jornada marcada por la participación y el ambiente de fraternidad.

Desde allí, los peregrinos continuaron hasta el convento de San Juan de la Cruz, poniendo fin al camino en uno de los lugares fundamentales de la geografía sanjuanista. La jornada concluyó compartiendo un desayuno molinero, preparado con productos andaluces y especialmente de las tierras de Jaén.

La marcha ha dejado numerosas imágenes, fotografías y testimonios de una experiencia en la que caminar, convivir y escuchar juntos la poesía del santo se convirtieron en una manera sencilla de acercarse a su legado.

Una celebración que adquiere un significado especial durante este Año Jubilar: volver a San Juan de la Cruz no solo a través del estudio de sus escritos, sino recorriendo caminos, pronunciando sus versos y haciendo experiencia compartida de una palabra que continúa interpelando cuatro siglos después.