Un 505 cumpleańos bastante extrańo

28 Mar 2020 | Sin categoría

Hoy hemos celebrado de una manera muy especial el 505 aniversario del Nacimiento de Santa Teresa. Siempre en esta casa, donde ella nació, ésta es una fiesta particular. Pero este año ha sido verdaderamente única por la situación que estamos viviendo. Ni el Coronavirus, ni el confinamiento, ni el Estado de alarma nos ha impedido celebrarlo. Eso sí, por primera vez la hemos celebrado solos. Sin nadie. Toda la comunidad hemos acudido a la Capilla Natal donde hemos tenido un momento celebrativo y orante recordando a toda la provincia y tanta gente como en estos momentos necesitan de consuelo y ayuda. Después de una oración hemos cantado, como ya es tradición el cumpleaños feliz a la Santa. Sencillo, pero emotivo.

Hoy tendríamos que estar de fiesta doble. Tendría que haber sido ordenado diácono nuestro hermano Luis Carlos. Pero en esta situación la celebración ha sido pospuesta. Anoche, nuestro obispo José María, desde la cama de hospital en la que se encuentra, tuvo el bonito gesto en enviarnos un whatsapp saludando a la comunidad en la víspera de la fiesta, encomendándose a nuestra oración y recordando a Luis Carlos que, si Dios quiere, celebraremos por todo lo alto su ordenación.

Aquí todos estamos bien. Llevamos la vida normal de la comunidad salvo la celebración de la ecuraristía que nos reúne en la Iglesia a las 13 horas. Es un gesto hermoso celebrar todos unidos, con la Iglesia vacía de gente pero llena de intenciones que nos piden a diario. Tenemos suerte de tener casa grande, pues si es necesario se puede pasear. José Damián continúa en Roma. Casi recuperado el accidente, salvo las secuelas y molestias normales. Allí permanece confinado en el Teresianum hasta que sea seguro poder regresar. Desde aquí un fuerte abrazo a él y a la Comunidad del Teresianum que tan bien lo está aogiendo y cuidando.

Otra asunto es el problema económico. Hemos tenido que hacer un ERTE a nuestros empleados, pues con la tienda cerrada y con las cancelaciones del albergue esto no es sostenible. Confiamos que pronto pase esta situación y se restablezca el orden normal. 

Nos unimos a la oración de toda la Iglesia por tanta gente que sufre esta enfermedad y tantos sanitarios -al menos aquí en Ávila- completamente desbordados y sin sistemas de protección. Los avisos de que Castilla y León tiene esos equipos, aquí brillan por su ausencia.

David