SALIDA TERESIANA Y FRATERNAL

30 Dic 2018 | Sin categoría

El pasado jueves, 27 de diciembre, fiesta del Discípulo Amado, nuestra comunidad tuvo una bella jornada de confraternización carmelitana y experiencia teresiana.

Agradecemos la disponibilidad de la comunidad de la calle Triana, pues vino el Padre Espirindio a celebrar en nuestra iglesia la Misa de diez de la mañana; así como la fortaleza del Padre Rafael Rey, que celebró al mediodía la Misa para los enfermos de la casa y después, por la tarde, otra Misa para los fieles de nuestra iglesia.

Celebradas las Misas de las capellanías, partimos siete religiosos en nuestra furgoneta: José Francisco Rodríguez, Santiago Rodríguez Argüeso, José Huerga, Juan Jesús Sánchez, Víctor Adzoguidi, Juan Antonio Marcos (que fue el abnegado conductor durante todo el día) y Antonio Benéitez.

Nuestra primera parada fue en el CITeS. Allí nos saludó el Padre Maximiliano, y nos condujo por la casa el padre Jurek. Lo primero que vimos fueron los ¡¡¡setecientos!!! belenes que tienen en su exhaustiva exposición MUNDOBELÉN. EL padre Jurek, después de explicarnos los belenes, nos condujo por la casa (laberinto para los no iniciados en sus vericuetos) hasta las cuatro capillas, la biblioteca, el salón de actos, las aulas, las salas de reuniones, los cuatro patios… Terminamos en el comedor, donde se unió el Padre Francisco Javier Sancho, y tomamos un tentempié: café, zumo, dulces, fruta.

Subimos a La Santa, donde fuimos muy cariñosamente recibidos. A la una celebramos la Misa con los demás fieles abulenses y peregrinos llegados a la iglesia. Después contemplamos el bello "Nacimiento" montado por Vicente Redondo en el claustro cuadrado. Compartimos la comida con la comunidad de la Casa Natal de Santa Teresa, que fue muy generosa en la cantidad y calidad de los alimentos.

La tarde la pasamos en Alba de Tormes. Durante hora y media, el padre Miguel Ángel nos explicó la exposición "VÍTOR TERESA": su sentido, sus piezas, su mensaje. Se nos hizo corto el tiempo. Y nos admiraron las piezas, unas por su calidad artística, otras porque son del tiempo de la Santa Madre y jamás habían salido de las clausuras teresianas.

Después de la inmersión en el océano teresiano, emergimos en la merienda, abundante y suculenta. Agradecemos a los tres miembros de la comunidad albense sus atenciones.

Por último, el padre Manuel Diego nos enseñó el "Centro teresiano de documentación": extraordinario esfuerzo que facilita todos los trabajos sobre Santa Teresa en particular y sobre la espiritualidad carmelitana en general. Además de esta obra científica, es estupenda la mejora material que se ha hecho en todo el edificio conventual.

Muy alegres por haber compartido el día con nuestros hermanos de Ávila y Alba, regresamos a casa, desde donde os deseamos FELIZ AÑO 2019.