El Padre Jacinto Pascual está muy débil, apenas puede alimentarse. El sábado se le administró el Sacramento de la Unción de enfermos.
Desde el 13 de mayo está con nostros el Padre Arcángel: se le ve feliz y sereno. Dice que no tiene nostalgias.
Los Padres Daniel Guerra y Alejandro Moran han sido hospitalizados dos veces cada uno, y a los dos se le ha puesto la sonda para orinar. El Padre Daniel está muy restablecido: lleva con total naturalidad la sonda, y camina ayudado por un andador. El Padre Alejandro, sin embargo, sigue muy limitado: de la cama a la silla, de la silla a la cama, y siendo trasladado con ayuda de la grúa.
El Hermano Gregorio sigue en el hospial, después de su segunda operación en el cráneo: la primera fue por un hematoma, la segunda porque se le infectó la parte intervenida. El pronóstico es que siga una semana más pues no se le ha quitado la infección, pese a los dos antibióticos que se recibe por vía intravenosa.
Merece especial mención la continua asistencia de las mujeres de la comunidad inmigrante dominicna al Padre Daniel durante sus dos hospitalizaciones. Le devuelven así lo mucho que él hizo por este colectivo. Le siguen visitando cada día en casa. Así mismo, es notable la abnegación con que la señorita Trinidad Serrano está atendiendo al Hermano Gregorio: son conocidos del grupo carmelitano O.V.A. La caridad de estas buenas mujeres es tal que tanto las señoras dominicanas como Trini han atendido a otros religiosos hospitalizados de esta casa, además de a sus amigos.
Unidos en la oración. Antonio Benéitez

