El Padre Santiago Rodríguez Argüeso ingresó en el Hospital Ramón y Cajal, de Madrid, el pasado 18 de octubre, con una neumonía grave. También tenía y tiene una alarmante arritmia cardiaca.
En los primeros días mejoró, pero después empeoró tanto que el sábado 26 de octubre por la noche le administramos la Unción de Enfermos. Al día siguiente, muy grave, se le trasladó a una unidad de vigilancia intensiva dentro de la misma planta de neumología del Hospital, donde continúa. Con los nuevos tratamientos, mejoró bastante y se recuperó la esperanza.
Sin embargo, la enfermedad no ha remitido y se han ido sumando dolencias: especialmente una debilidad generalizada que se manifiesta en inapetencia, anemia, desorientación… hasta desembocar en la presente situación de gravedad.
N. B. : Las fotografías corresponden a cuando el Padre Santiago estaba mejor, ahora está postrado en la cama.
Antonio Benéitez

