Eco del Evangelio del Domingo

31 Mar 2020 | Sin categoría

Jesús, mira, tu amigo está enfermo, 
enfermo porque de ti se ha olvidado, 
tus lagrimas le gritan que es amado, 
y él dice: no estoy muerto, es que duermo.

En el confinamiento involuntario, 
hay una voz que grita: sal afuera!!! 
Grita quien un día nuestro Rey fuera 
y hoy está olvidado en el sagrario.

“Esta enfermedad no es para la muerte”,
es para que veas quien es tu dueño
Porque con ella vino Dios a verte.

Yo soy la resurrección y la vida, 
yo vine a despertarte del sueño, 
vine por la oveja que está perdida.

José Jeymis de la Cruz
Novicio ocd