El P. Provincial mantiene el contacto con las comunidades de religiosos, religiosas y seglares; a todos nos levanta el ánimo y con todos comunica el aliento de la vocación y la oración compartida.
En casa concelebramos la liturgia con la distancia recomendada de por medio, pero eso no nos quita unidad de espíritu. Esta reducción de nuestra vida a los elementos esenciales de la vocación: oración fraternidad y misión, trae también algo bueno, y como que da más hondura a nuestro apostolado orante. Nos hemos hecho cargo de las tareas de la casa en cocina, lavadero y limpieza, de modo que un rato cada día nos entretienen esas labores. Las oficinas provinciales de administración, secretaría y archivo siguen abiertas, pues teletrabajamos como siempre. Los estudiantes también tienen clases on line y por tanto siguen horario lectivo, aunque sin tener que madrugar para coger el metro; ya tienen encima la amenaza de los exámenes, que de eso no les libra ni el contagio. El P. Manuel Martín de la Sierra cuida de su anciana madre en Daimiel; nos comunica que ambos están bien y a salvo de la peste que se desliza en las tienieblas.
La misa conventual la trasmite cada día en streaming el P. Provincial [http://susurrodedios.wordpress.com/eucaristia-online-ocd-madrid]. Allí recoge las intenciones que llegan encomendadas a su infinita atención desde los cuatro puntos cardinales de la provincia para que las ponga en el altar. Cada día la lista es más larga, pero la eucaristía alcanza para todos, especialmente a los más tristes, solos, necesitados y alejados. Ellos están en el centro.
En el triduo pascual también se grabarán y emitirán las celebraciones desde nuestra capilla:
- celebración de la Cena del Señor, el jueves a las 18 horas
- celebración de la Pasión del Señor, el viernes santo a las 17 horas
- la vigilia pascual, el sábado de gloria a las 20 horas
- la misa de Pascua, el domingo a las 9 de la mañana
Cada día es más intenso el deseo de pascua y aleluya.

