Carmelitas de Tánger

29 Mar 2020 | Sin categoría

Tánger, Marruecos: del 20 de marzo hasta el 20 de abril el gobierno ha decretado el estado de emergencia sanitaria. No se puede salir a la calle si no por necesidades graves, y no más de uno a la vez.

Por supuesto no viene nadie a trabajar en nuestra casa y a los pocos que vienen a pedir a la puerta les damos el número de la Delegación de Migraciones de Tánger para que puedan decirles sus necesidades, y ellos se encargan de llevarles comida y otras cosas necesarias. Los únicos que siguen viniendo todos los días son los Padres Franciscanos que celebran la Misa en nuestra capilla.

Tanto silencio. Hasta hace unos 3 días, cuando oímos unos ruidos raros en la terraza encima del coro. Nos miramos entre nosotras y subimos para ver qué pasaba.

¡Vaya! Una pareja de cigüeñas ha elegido el techo de nuestra pequeña ermita, justo al lado de la cruz, para hacer su nido, aprovechando de la calma y de la falta de obreros. Los ruidos dependían de “su” obra, en el pleno de los trabajos. A ser sinceras, al principio no nos hizo mucha gracia que eligieran justo el único sitio acabado de nuestra casa y recién pintadito (son muy graciosas pero ensucian mucho…), y hasta pensamos en “disuadirlas”, pero las dos, bastante listas por lo visto, han movido el nido un poquito más adentro así que ahora ya no lo alcanzamos.

Y como hay que hacer de necesidad virtud, hemos decidido adoptarlas, como un hermoso signo de vida en este tiempo algo agobiante. En Marruecos a las cigüeñas se les deja hacer el nido donde quieren, porque son, según se dice, los animales que siempre están elevando a Dios sus oraciones (por su forma de llamarse entre ellas).

Así ahora también nosotras tenemos este signo de vida y de oración, casi para recordarnos en este tiempo tan especial que “la Cruz es una colocación provisional”, como decía Don Tonino Bello: al final del camino habrá Resurrección.

¡Santa Pascua de esperanza y vida a todos!

Vuestras hermanas de Tánger