Articulo misional del Padre Miguel Gutiérrez

11 Oct 2019 | Sin categoría

  Con sorpresa y alegría he leído un artículo que ha escrito el Padre Miguel Gutiérrez, ermitaño al presente en nuestro Desierto de Batuecas. Ha salido publicado en el número 225 de la Revista Claune, correspondiente a julio-septiembre de 2019. Lleva por título Vida contemplativa y misiones

   El Padre Miguel, presentando el sentido del  actual Mes misionero extraordinario, se hace eco de las afirmaciones de la carta apostólica Maximun Illud, y evoca el conocido pasaje de la intercesión de Moisés en la batalla contra los amalecitas (Éxodo 17, 8-13). Resalta también como la carta Maximun Illud se refiere en el núm. 16 a la presencia en la evangelización de las mujeres misioneras; y la importancia de la exhortación que hace el documento a que los misioneros conozcan bien las lenguas de los evangelizados.  Hace a continuación el Padre Miguel un repaso a otros documentos misionales que la Santa Sede ha ido promulgando a lo largo del siglo XX.

   En la siguiente sección de su artículo, nuestro compañero recuerda su larga experiencia en África, en la República Democrática del Congo (algún tiempo llamada Zaire), comenzando por su etapa de formación misionera, aprendiendo las lenguas. Se detiene a narrar su actividad en la parroquia misionera de Nyakariba, encomendada a los carmelitas descalzos de Castilla, y nos hace ver sus relaciones con los monjes trapenses de la abadía de Mokoto, situada en la demarcación de esa parroquia. Cuenta después su etapa en Bukavu, y como allí se relacionaba con las Monjas Trapenses.

   A continuación, hace un elogio al apostolado del ejemplo y pondera dos testimonios; el primero se refiere a cuando llegó en 1997 a Abidjan (Costa de Marfil): allí percibió que las Misioneras de la Caridad de la Madre Teresa de Calcuta misionaban con el ejemplo, y así los acogidos a sus cuidados, todos enfermos con SIDA que habían sido abandonados de sus propios familiares, deseaban hacerse de la religión de sus benefactoras, pues veían en el amor con que los trataban la presencia del Dios Verdadero.

   El otro testimonio es el de las Monjas Carmelitas Descalzas de Zaza (Ruanda): abandonaron su convento magnífico, construido en tiempos de la colonización Belga, y lo entregaron para que sirviera como Seminario Menor de la Diócesis, mientras ellas vivían en cabañas de cañas y barro, con una capilla también de cañas y barro.

   En la última parte del artículo, el Padre Miguel Gutiérrez analiza la vida y doctrina de Santa Teresa del Niño Jesús, patrona de las Misiones, y relaciona su espiritualidad con diversas enseñanzas teológicas de Karl Rahner y Bruno Forte.

   Miguel anima a las contemplativas que leen la revista Claune a mantenerse incansables en el amor misionero, pues como dice san Juan de la Cruz: «El amor, ni cansa ni se cansa».

Antonio Benéitez