PEREGRINOS DE LAS COMUNIDADES CATALANAS CELEBRAN EL AÑO SANJUANISTA

1 Jun 2026 | Actualidad

Peregrinos de las cuatro comunidades de carmelitas descalzos de las tierras catalanas hemos recorrido en la última semana de mayo los lugares más emblemáticos relacionados con san Juan de la Cruz, en este Año Sanjuanista lleno de celebraciones y actividades para hacer presente su vida y su obra en nuestros días.

El grupo se instaló en Segovia desde donde nos fuimos desplazando a diferentes localidades de las llanuras castellanas. Ávila fue el primer lugar que visitamos. Acogidos por el P. David, celebramos la eucaristía en la basílica de La Santa y posteriormente tuvimos la oportunidad de visitar el Museo. Después de una larga visita a la ciudad y de la comida en un restaurante de fuera de las murallas —donde tuvimos la inesperada visita del P. Miguel, general de la Orden, del P. Agustí, vicario general (que nos acompañó durante la comida) y del P. Francisco Javier, nuevo prior de Córdoba— , por la tarde tuvimos la oportunidad de visitar el CITeS (Universidad de la Mística) acompañados por su director el P. Jerzy y, seguidamente fuimos a conocer el vecino convento de la Encarnación. Aquí estuvo Juan de la Cruz de confesor, siendo Teresa priora.

El día siguiente nos desplazamos a Alba de Tormes y a Medina del Campo. En Alba nos acogió el P. Miguel Àngel que nos guio por la impresionante, por su riqueza y nivel, muestra ‘San Juan de Cruz. Esperanza de alto vuelo’ comisariada por él mismo. La Eucaristía en la vecina iglesia de las carmelitas descalzas, celebrada a los pies de la tumba de santa Teresa, centró la larga jornada que prosiguió con la visita al Museo Carmus.

Después de comer fuimos de Medina del Campo, donde Joan de la Cruz se encontró por primera vez con Teresa de Jesús, quien pronto le atrajo para participar en su obra fundadora. Aquí conocimos la segunda fundación de la Santa y muchos de los recuerdos que guardan con gran estima.

El día siguiente se dedicó a Segovia: nos trasladamos, muchos a pie por el bonito camino del valle del río Clamores, al convento fundado por san Juan de la Cruz, situado junto al Santuario de Nuestra Señora de la Fuencisla, patrona de la ciudad. El convento guarda el sepulcro del santo de Fontiveros, y allí celebramos la Misa. Nos acogió el P. Francisco, prior de la comunidad y nos invitó a visitar los jardines y el mirador con su ermita. La tarde la dedicamos a hacer turismo por la bonita ciudad del Acueducto.

De regreso, parada en Zaragoza para dar descanso al conductor del autocar. Así que aprovechamos para ir a saludar a la Virgen del Pilar.

Han sido cinco días, desplazamientos incluidos, que nos han llenado de serenidad y han realimentado el espíritu teresiano-sanjuanista que impregna a la familia carmelitana catalana. Y como, tal como dice el santo, ‘la esperanza tanto alcanza cuanto espera’.