Elisa de la Santa Faz realiza sus primeras promesas en el Carmelo Seglar de Granada

16 Oct 2026 | Actualidad

La comunidad del Carmelo Seglar San José de los Mártires, de Granada, vivió el pasado 15 de octubre una jornada de especial alegría y acción de gracias con motivo de las primeras promesas temporales de Elisa de la Santa Faz, celebradas en la solemnidad de Santa Teresa de Jesús.

Con este compromiso, asumido por un periodo de tres años, Elisa da un nuevo paso en su itinerario de formación y discernimiento vocacional, iniciado anteriormente con la toma del escapulario. Se trata de un momento significativo en su camino de pertenencia a la Orden Seglar de los Carmelitas Descalzos, desde el deseo de vivir la espiritualidad teresiana en medio de las realidades cotidianas.

La celebración contó con la participación de las Madres Carmelitas Descalzas del convento de San José, los miembros de la comunidad seglar y la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno y María Santísima de la Merced, que comparte con ellos los vínculos espirituales de la familia carmelitana de Granada.

Todos ellos se unieron en la oración y la acción de gracias por la vocación de Elisa, acompañándola en este nuevo compromiso de fidelidad al Evangelio desde el carisma de Santa Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz.

Una vocación para vivir el Carmelo en medio del mundo

Las primeras promesas constituyen una etapa importante en el proceso formativo del Carmelo Seglar. A través de ellas, sus miembros expresan públicamente su voluntad de profundizar en la vida de oración, la fraternidad y el seguimiento de Jesucristo, inspirados por la tradición espiritual del Carmelo Descalzo.

La coincidencia de esta celebración con la solemnidad de Santa Teresa de Jesús otorgó un significado especialmente entrañable a la jornada, al situar el compromiso de Elisa bajo la mirada de la madre y fundadora del Carmelo reformado.

La comunidad de San José de los Mártires quiso acompañarla con su cercanía y oración, pidiendo al Señor que la sostenga durante estos tres años de compromiso y la ayude a seguir creciendo en su vocación.

La celebración fue también una oportunidad para agradecer la vida de una comunidad que continúa encontrando en la espiritualidad teresiana un camino de encuentro con Dios, de fraternidad y de presencia cristiana en la sociedad.