El Provincial inaugura en Malagón el triduo de acción de gracias por los Centenarios de San Juan de la Cruz

17 Oct 2026 | Actualidad

La localidad de Malagón (Ciudad Real) ha iniciado este viernes, 16 de octubre, un solemne triduo de acción de gracias con motivo del III Centenario de la Canonización de San Juan de la Cruz y del I Centenario de su proclamación como Doctor de la Iglesia, dos efemérides que están marcando las celebraciones carmelitanas de 2026.

La primera jornada estuvo presidida por el P. Francisco Sánchez Oreja, OCD, Superior Provincial de la Provincia Ibérica de Santa Teresa de Jesús, quien celebró la Eucaristía en la iglesia del monasterio de las Carmelitas Descalzas de Malagón, tercera fundación de Santa Teresa de Jesús.

La celebración reunió la memoria de los dos grandes santos del Carmelo Descalzo en un lugar especialmente significativo para la historia de la reforma teresiana.

«La mejor manera de celebrar a un santo es permitir que su vida ilumine la nuestra»

En su homilía, el Superior Provincial expresó su deseo de que la conmemoración fuera, ante todo, una ocasión de gratitud por la vida y la doctrina de San Juan de la Cruz, así como por la herencia espiritual recibida de Santa Teresa y de quienes han hecho del Carmelo una escuela de oración y amistad con Cristo.

Sin embargo, invitó a no quedarse únicamente en el recuerdo histórico y planteó una pregunta sobre la vigencia del mensaje sanjuanista:

«¿Qué significa hoy san Juan de la Cruz para nosotros? ¿Qué puede decirnos su experiencia de Dios a quienes vivimos en un mundo tan distinto del suyo, con tantas preocupaciones, tantas prisas, tantas incertidumbres y tantas dificultades para encontrar silencio y profundidad?».

El Provincial recordó que la espiritualidad de San Juan de la Cruz sigue ofreciendo una respuesta a las búsquedas del ser humano contemporáneo, especialmente a la necesidad de encontrar un centro que dé unidad y sentido a la existencia.

«Esta es una de las convicciones fundamentales de san Juan de la Cruz: el ser humano está hecho para Dios. Nuestro corazón tiene una profundidad que no se llena definitivamente con el éxito, el reconocimiento, las posesiones o la satisfacción de nuestros deseos», afirmó.

La libertad interior y la autenticidad de la vida cristiana

Otro de los aspectos centrales de su reflexión fue el desprendimiento, entendido no como desprecio de la vida o renuncia a las responsabilidades, sino como un camino hacia una mayor libertad interior.

En palabras del Provincial, esta libertad significa «ser capaces de amar sin poseer, servir sin exigir reconocimiento, trabajar sin convertir el éxito en un ídolo y permanecer fieles sin depender continuamente de la aprobación de los demás».

Desde esta perspectiva, destacó que la enseñanza sanjuanista invita a revisar las motivaciones profundas de la existencia y a reconocer que la verdadera santidad no consiste en aparentar una perfección exterior.

«La santidad no consiste en construir una apariencia de perfección. Consiste en dejarnos transformar por Dios», subrayó.

Recordó también que San Juan de la Cruz no propone una espiritualidad reservada a personas extraordinarias, sino una llamada universal a la comunión con Dios que debe hacerse realidad en las circunstancias concretas de cada persona.

La herencia teresiana, un don y una responsabilidad para Malagón

El P. Francisco Sánchez Oreja dedicó también unas palabras a la especial vinculación de Malagón con Santa Teresa de Jesús, recordando que el escudo de la Orden del Carmelo forma parte del propio escudo municipal.

«Es hermoso que la memoria de santa Teresa forme parte de la identidad de este pueblo», señaló, destacando que este símbolo expresa una historia compartida que ha dejado una huella profunda en la memoria colectiva.

No obstante, recordó que la riqueza de esta tradición debe traducirse en una vida cristiana auténtica y comprometida:

«Un escudo puede recordar una tradición; una vida cristiana coherente puede mantenerla viva. Un monasterio puede custodiar una historia; una comunidad que ora, ama y sirve puede convertir esa historia en una promesa para el futuro».

Y concluyó esta reflexión con una llamada dirigida a los habitantes de la localidad: «Queridos malagoneros: la herencia teresiana es un don, pero también una responsabilidad».

Un triduo que culminará con una procesión extraordinaria

Las celebraciones continuarán el sábado 17 de octubre, a las 19:30 horas, con una Eucaristía presidida por Mons. Gerardo Melgar Viciosa, obispo emérito de Ciudad Real.

Durante las jornadas del triduo están previstas también la exposición del Santísimo Sacramento y el rezo del Santo Rosario a las 19:00 horas.

El domingo 18 de octubre, a las 11:30 horas, tendrá lugar una Misa solemne en la plaza del convento, presidida por Mons. Abilio Martínez Varea, obispo-prior de Ciudad Real.

A continuación se celebrará una procesión extraordinaria con las veneradas imágenes de San Juan de la Cruz y Santa Teresa de Jesús por las calles de Malagón, uno de los actos más destacados de esta conmemoración.

Con este triduo, Malagón se suma de manera especial a las celebraciones de los Centenarios Sanjuanistas, poniendo de relieve su profunda vinculación con la historia y la espiritualidad del Carmelo Descalzo.