Ejercicios y meditaciones cuaresmales en la iglesia de los Carmelitas Descalzos de Baeza

7 Mar 2026 | Actualidad

En el marco del tiempo de Cuaresma y preparación para la Semana Santa, la iglesia de los Carmelitas Descalzos de Baeza ha acogido unos días de meditación y oración organizados por el Carmelo Seglar, con la predicación del P. Francisco Víctor López, OCD.

Cada jornada estuvo estructurada en torno a una charla meditativa, el rezo del Santo Rosario y la celebración de la Eucaristía, creando un clima de recogimiento y oración que permitió a los participantes vivir con mayor profundidad este tiempo litúrgico.

La respuesta de los fieles fue muy significativa. A lo largo de cada tarde pasaron por el templo entre 55 y 60 personas, participando en los distintos momentos de la celebración. En las meditaciones y charlas se reunieron habitualmente más de treinta y cinco personas, mientras que el rosario y la Eucaristía ofrecían un ambiente igualmente participativo y orante.

Como recuerdo de estos días de preparación espiritual, al finalizar se entregó a los asistentes una estampa del cartel del Centenario de san Juan de la Cruz, acompañada de una frase del santo tomada de los Dichos de luz y amor:

«Mira que no reina Dios sino en el alma pacífica y desinteresada», expresión que resume de manera sencilla y profunda la enseñanza espiritual sanjuanista.

La celebración final de la Eucaristía fue completamente cantada, con una participación muy viva de la asamblea, lo que contribuyó a crear un ambiente de alegría y gratitud entre todos los presentes.

Al concluir estos días de encuentro espiritual, los participantes quisieron agradecer al P. Francisco Víctor su acompañamiento y predicación. Por su parte, el predicador tuvo también un gesto de cercanía con los asistentes, entregando a cada uno un marcapáginas teresiano como recuerdo de estos días de oración y reflexión.

Estas jornadas han supuesto una oportunidad para que la comunidad cristiana de Baeza viva con mayor profundidad el camino cuaresmal, preparándose interiormente para celebrar el misterio de la Pascua.