La Provincia Ibérica de los Carmelitas Descalzos celebra con alegría la toma de hábito de Edgardo Antonio Largaespada Silva y Enmanuel Jonnathan Ricote López, que han iniciado este sábado, 8 de agosto, su noviciado en el Desierto de las Palmas.
El Desierto de las Palmas ha acogido hoy un momento especialmente significativo para la vida de la Provincia Ibérica. Edgardo Antonio Largaespada Silva y Enmanuel Jonnathan Ricote López han recibido el hábito del Carmelo Descalzo e iniciado oficialmente su etapa de noviciado.
La celebración ha contado con la presencia del P. Francisco Sánchez Oreja, Provincial, quien ha acompañado a los dos jóvenes en este nuevo paso de su camino vocacional. Junto a ellos han estado la comunidad del Desierto de las Palmas, el P. Pascual Gil, maestro de novicios, y religiosos procedentes de otras comunidades de la Provincia.
La toma de hábito señala el comienzo de una etapa fundamental en el proceso de formación para la vida religiosa. Durante el noviciado, Edgardo y Enmanuel podrán profundizar en su vocación y conocer y experimentar de una manera más intensa la vida del Carmelo Descalzo: la oración, la fraternidad, el silencio, la vida comunitaria y el conocimiento del carisma y de la espiritualidad de Santa Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz.
El Desierto de las Palmas se convierte así en su casa durante este tiempo de noviciado. Allí, acompañados por el maestro de novicios y por la comunidad, tendrán la oportunidad de seguir discerniendo la llamada recibida y prepararse para los pasos posteriores de la vida religiosa.
Para la Provincia Ibérica, el comienzo de un noviciado constituye siempre un motivo de alegría y esperanza. La vocación necesita tiempo, acompañamiento y escucha para crecer y madurar, y toda la familia del Carmelo está llamada también a sostener con su cercanía y su oración a quienes comienzan este camino.
Desde la Provincia nos unimos a la alegría de Edgardo y Enmanuel y les deseamos un noviciado fecundo, vivido con apertura, profundidad y alegría.
Pedimos especialmente la oración de toda la familia del Carmelo por ellos, para que este tiempo que hoy comienza les ayude a descubrir cada día con mayor hondura la llamada de Dios y a seguir creciendo en su deseo de entregar la vida al servicio de la Iglesia desde el Carmelo Descalzo.


