El Monasterio de las Carmelitas Descalzas de Jaén ha acogido una celebración especialmente significativa para la familia carmelitana. En el marco de la Novena en honor a Santa Teresa de Jesús, dos miembros de la fraternidad del Carmelo Seglar de Jaén han iniciado una nueva etapa en su camino vocacional mediante el rito de vestición del escapulario.
Los protagonistas de esta celebración han sido Yolanda Montes Montoro, Yolanda de la Virgen del Carmen, y Pedro Barriga García, Pedro de San José, quienes comienzan así su período de formación en la Orden de los Carmelitas Descalzos Seglares (OCDS).
La Eucaristía estuvo presidida por el P. Tebby Bertrand Lauson, OCD, religioso de la Delegación de África Occidental y predicador de la Novena en honor a Santa Teresa de Jesús. El rito de vestición del escapulario fue realizado por el P. Francisco Víctor López Fernández, OCD, asistente espiritual de la fraternidad del Carmelo Seglar de Jaén.
La celebración coincidió con la festividad de Nuestra Señora del Pilar, el 12 de octubre, circunstancia que contribuyó a una numerosa participación de fieles en el templo conventual, en estos últimos días de preparación para la solemnidad de Santa Teresa de Jesús.
Las Carmelitas Descalzas del monasterio acompañaron también este acontecimiento, compartiendo la alegría de la fraternidad seglar y de cuantos participaron en la celebración.
Un nuevo paso en el camino vocacional del Carmelo Seglar
La vestición del escapulario constituye un momento importante dentro del itinerario formativo de los miembros de la Orden Seglar. Este signo expresa la vinculación con la familia del Carmelo y el deseo de profundizar en el seguimiento de Jesucristo desde la espiritualidad de Santa Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz.
Para Yolanda y Pedro, esta celebración representa el comienzo de una etapa de crecimiento humano, cristiano y carmelitano, acompañados por su fraternidad y por la comunidad religiosa.
El acontecimiento adquiere un significado especial al celebrarse precisamente durante la Novena de Santa Teresa de Jesús, madre y fundadora del Carmelo Descalzo, cuya experiencia espiritual continúa inspirando a hombres y mujeres que desean vivir su carisma en medio del mundo.
La jornada estuvo marcada por la oración, la participación de los fieles y la alegría compartida entre las distintas ramas de la familia carmelitana.
La Provincia Ibérica de Santa Teresa de Jesús se une a la acción de gracias por la vocación de estos dos hermanos y pide al Señor que acompañe su camino de formación y discernimiento, para que sigan creciendo en la amistad con Cristo y en el servicio a la Iglesia.


