ALEGRÍA Y ESPERANZA CAMINANDO CON SAN JUAN DE LA CRUZ

17 Abr 2026 | Actualidad

​Del 6 al 12 de abril de este año 2026, un pequeño grupo de internos del Centro Penitenciario de Jaén, acompañados por el Monitor de deportes, del Coordinador de la UTE (Unidad Terapéutica y Educativa del Centro Penitenciario de Jaén) y la Coordinadora del Departamento de Trabajo Social, han recorrido la Sierra de Segura, entre Beas y Caravaca, realizando el Camino de San Juan de la Cruz, un camino hacia el interior, en la compañía del santo, tan místico como compañero, tan santo como cercano. Su experiencia y oración se han dejado ver en el esfuerzo que exige esta travesía de montaña, en el recuerdo de su pensamiento y obra literaria, pero, también, en la belleza y la potencia de hermosos amaneceres, el silencio o la conversación sencilla, el merecido descanso y la cálida acogida de otros caminantes o lugareños.

​Amaneceres que llenan de gozo y esperanza cada día por llegar, y borran, con amor, el error y el sufrimiento; atardeceres que preludian el abrazo del buen Dios en medio de la noche y donde haga falta: así nos lo recuerda san Juan de la Cruz en su obra Llama de Amor viva (3, 27):

“Si el alma busca a Dios, mucho más la busca su Amado a ella”

​Han sido días inolvidables por estos caminos que el santo recorrió en más de una decena de ocasiones en ambos sentidos entre Baeza o Beas y Caravaca, para la atención de las fundaciones del Carmelo Descalzo, andando, siempre con un compañero y una mula que les servía de ayuda para la carga y la orientación. Como antaño, han pasado por las poblaciones de Beas de Segura, Hornos, Pontones, Santiago de la Espada, en la provincia de Jaén; Pedro Andrés y Nerpio, de la de Albacete (Castilla-La Mancha); El Sabinar (Moratalla) y Caravaca de la Cruz, de la de Murcia.

​Hoy, desde la Unidad Terapéutica Educativa del Centro Penitenciario de Jaén, este pequeño grupo de valientes mira de cara al futuro, sin miedo y llenos de confianza. Ha sido también fruto de un trabajo bien hecho, día a día, crecido en la paciencia y la esperanza, que ahora da uno de sus frutos en esta bonita experiencia, que sin duda marcará un antes y un después en sus protagonistas. Quizá la noche nuble la vista, pero la luz de la fe es guía y potencia total, en una noche oscura, con ansias, en amores inflamada…” también nos dice san Juan de la Cruz en su poema“La noche oscura” … Así nos lo han dado a entender estas personas, que, desde sus circunstancias, nos impelen a obrar el bien sea cual sea nuestra condición.

​Ha merecido la pena el esfuerzo necesario de permisos, dinámicas grupales, tareas… Ha merecido la pena ilusionarse de nuevo. Una experiencia ejemplar, cuyos resultados sobrepasan el esfuerzo invertido y llenan de sentido cuantas se puedan realizar después. ¡Gracias!

​María José Lozano Bernal, ocds.
Francisco Javier García López, ocds.