Un capítulo que comienza desde la comunión

6 Abr 2026 | Actualidad

El IV Capítulo Provincial de la Provincia Ibérica de los Carmelitas Descalzos ha comenzado este lunes en Ávila con una primera jornada vivida en un clima de fraternidad, encuentro y profunda preparación espiritual.

A lo largo de la mañana, los capitulares fueron llegando al Centro Internacional Teresiano-Sanjuanista (CITeS), donde tuvo lugar la acogida y el inicio de estos días de discernimiento. El ambiente estuvo marcado por la cercanía y la alegría del reencuentro entre los religiosos, en un primer momento que permitió compartir, dialogar y disponerse interiormente para el camino que ahora comienza.

La jornada continuó con una comida fraterna compartida junto a las representantes de las Federaciones de las Carmelitas Descalzas y del Carmelo Seglar, cuya presencia acompañará también momentos significativos del Capítulo. Este encuentro puso de relieve, desde el inicio, el carácter de familia que define al Carmelo y la riqueza de una vocación vivida en comunión.

Por la tarde, los participantes se trasladaron al entorno de La Santa, donde tuvo lugar una conferencia de motivación a cargo de Víctor Herrero, OFMCap, seguida de un espacio de diálogo y puesta en común que favoreció la escucha y la apertura compartida al proceso capitular.

El momento central del día fue la celebración de la Eucaristía en la Basílica de Santa Teresa de Jesús, con la invocación del Espíritu Santo, presidida por el Provincial, el P. Francisco Sánchez Oreja. En su homilía, subrayó el carácter profundamente espiritual del Capítulo, recordando que no se trata de una reunión organizativa, sino de un verdadero acontecimiento de fe: “No estamos aquí para gestionar el pasado, sino para dejarnos alcanzar nuevamente por el Resucitado”  .

En el contexto de la Octava de Pascua, el Provincial invitó a los participantes a vivir este tiempo desde la experiencia viva de Cristo resucitado, siguiendo la enseñanza de Santa Teresa de Jesús y de San Juan de la Cruz, para quienes el encuentro con el Señor transforma profundamente la vida. En este sentido, animó a los capitulares a ser testigos y no meros administradores de la memoria, a dejarse desinstalar por la Pascua y a abrirse a una renovación auténtica.

Asimismo, insistió en la importancia de la comunión como base de la misión, llamando a vivir el Capítulo como un ejercicio de unidad y corresponsabilidad: un solo cuerpo, con un solo corazón, al servicio de la misión que la Iglesia confía al Carmelo.

La jornada concluyó con la cena en el convento de La Santa y un tiempo de convivencia fraterna, como preparación para el inicio del trabajo capitular en los días siguientes.

De este modo, el IV Capítulo Provincial inicia su andadura en un clima de fe, fraternidad y esperanza, poniendo en el centro la Eucaristía como fuente y culmen de todo el proceso.