La comunidad carmelitana de Úbeda celebra con solemnidad la fiesta de la Candelaria

3 Feb 2026 | Actualidad

La iglesia de los Padres Carmelitas Descalzos de Úbeda acogió en la tarde del 2 de febrero la celebración de la fiesta de la Candelaria, una de las tradiciones marianas más entrañables del calendario litúrgico, vivida con especial intensidad en el Carmelo.

La celebración estuvo potenciada y animada por la Archicofradía de la Virgen del Carmen, que cuidó con esmero todos los detalles devocionales y simbólicos propios de esta festividad. La imagen de la Virgen del Carmen apareció portando al Niño Jesús vestido con los atributos de la Presentación en el Templo, con la vela encendida en la mano y una corona de flores, signo de su maternidad ofrecida y luminosa.

La Eucaristía, muy concurrida a pesar del frío, la lluvia y el viento, fue presidida por el prior de la comunidad, el P. Francisco Víctor López Fernández, y concelebrada por el P. Carlos Quijano, el P. Imre Benzema (Hungría) y Francisco Moreno Pozo, sacerdote de la diócesis de Córdoba y amigo de la comunidad, junto con acólitos y miembros de la junta directiva de la Archicofradía.

Como es tradición, al inicio de la celebración se realizó la bendición de las velas, que acompañaron la procesión de entrada, así como la bendición del laurel, el romero y las tradicionales tortas de la Candelaria, signos de protección, gratitud y vida compartida.

En la homilía se hizo referencia a la devoción de San Juan de la Cruz a la fiesta de la Candelaria, recordando cómo el Santo vivía esta jornada en el convento, llegando incluso —según la tradición— a tomar al Niño Jesús de brazos de la Virgen y portarlo él mismo a modo de Simeón, en un gesto cargado de ternura y significado espiritual.

El momento final de la celebración tuvo un carácter especialmente emotivo: tras la bendición de las tortas, los fieles se acercaron al presbiterio para cantar juntos la Salve Madre, expresión de amor filial y confianza en la Virgen del Carmen.

La comunidad carmelitana agradece la participación de los fieles y la implicación de la Archicofradía del Carmen, que hicieron de esta celebración de la Candelaria una manifestación viva de fe, tradición y devoción mariana, en el corazón de Úbeda y en el convento donde murió San Juan de la Cruz.