La iglesia de la Purísima Concepción de Baeza ha acogido la celebración del primer retiro mensual del Año Sanjuanista, una iniciativa enmarcada en el III Centenario de la Canonización y el I Centenario del Doctorado de San Juan de la Cruz.
El retiro ha sido organizado por la Carmelitas Descalzos de Úbeda, comunidad que mantiene una intensa labor apostólica y espiritual en la vecina ciudad de Baeza, situada a apenas doce kilómetros del convento e iglesia de San Juan de la Cruz y San Miguel, en Úbeda. Aunque el primer viernes de mes coincidía este año con el 2 de enero, en pleno periodo vacacional, se optó pastoralmente por trasladar la convocatoria al viernes siguiente, manteniendo el compromiso de celebrar estos retiros de forma estable el primer viernes de cada mes.
Siguiendo la ficha común propuesta desde Roma para toda la Orden, la tarde de retiro incluyó un tiempo prolongado de exposición del Santísimo Sacramento, oración personal y comunitaria, rezo del Santo Rosario y la celebración de la Eucaristía. La jornada se inició a las cinco y media de la tarde y concluyó pasadas las ocho de la noche, ofreciendo un espacio sereno de silencio, escucha y profundización espiritual en la figura y el mensaje sanjuanista.
Este primer retiro estuvo animado por el padre Francisco Víctor López, miembro de la comunidad de Úbeda. En los próximos meses, los distintos religiosos de la comunidad irán asumiendo de forma rotatoria la predicación y animación de estos encuentros, favoreciendo así la participación conjunta en esta tarea pastoral compartida.
La tarde estuvo marcada por unas condiciones meteorológicas adversas —lluvia, niebla, alta humedad y una temperatura cercana a los dos grados—, pero, a pesar del frío, se contó con un grupo de participantes significativo que permitió desarrollar con normalidad la propuesta. Desde la comunidad organizadora se agradece la respuesta recibida y se confía en que, a lo largo del Año Sanjuanista, estos retiros mensuales sigan creciendo en participación y profundidad espiritual, convirtiéndose en un espacio estable de encuentro con Dios a la luz de San Juan de la Cruz.


