Ana de San Bartolomé, testigo del amor a Jesucristo

4 Mar 2026 | Actualidad

El ciclo de Conferencias Cuaresmales celebrado en el Templo Nacional de Santa Teresa de Jesús, en la Plaza de España de Madrid, concluyó el pasado 4 de marzo con la intervención del P. Antonio Jesús Benéitez Domínguez, OCD, quien desarrolló el tema “Ana de San Bartolomé, testigo del amor a Jesucristo”.

La conferencia se centró en la figura de Ana García Manzanas, conocida en el Carmelo como Ana de San Bartolomé, una de las primeras discípulas de santa Teresa de Jesús y una de las figuras más significativas del Carmelo teresiano.

Desde su infancia, cuando aún era pastora en Almendral de la Cañada (Toledo), Ana experimentó una profunda cercanía con Jesucristo, a quien sentía como confidente y consuelo en su vida cotidiana. Aquella experiencia interior marcaría el camino de toda su existencia.

Con su entrada en el convento de San José de Ávila, como carmelita descalza, su vida se impregnó profundamente de la espiritualidad teresiana: la oración, el recogimiento, la confianza en Dios, la obediencia, la sencillez y la caridad fraterna hacia las hermanas.

Tras la muerte de santa Teresa, las dificultades que atravesó el Carmelo llevaron a Ana de San Bartolomé a profundizar en el misterio de la Pasión y la Cruz de Jesucristo. Esta experiencia alcanzó especial intensidad durante su estancia en Francia, donde vivió duras pruebas espirituales que la hicieron participar profundamente en el misterio del Calvario.

Sus últimos años en Amberes estuvieron marcados por una profunda unión con Cristo. Allí se convirtió en verdadera madre espiritual para las jóvenes que ingresaban en el Carmelo, ayudándolas a crecer en la vida de intimidad con Dios según el espíritu de santa Teresa de Jesús.

Con esta última conferencia se cerró el ciclo cuaresmal de este año en Plaza de España, dejando como invitación la figura luminosa de Ana de San Bartolomé, cuyo testimonio continúa animando a vivir con mayor profundidad el amor a Jesucristo y el camino de la santidad en este tiempo de Cuaresma.