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24-01-2021
Un convento teresiano en la villa de Alba
Conferencia P. Manuel Diego

La crisis sanitaria del coronavirus obligó a suspender los actos presenciales de la programación del 450 aniversario de la fundación teresiana de Alba de Tormes. Entre estos actos se incluía una conferencia de carácter histórico y documental a cargo del estudioso carmelita Manuel Diego. Emitida por el canal oficial en Youtube del Ayuntamiento de Alba de Tormes, este medio de comunicación ha contado con información adicional del carmelita albense, colaborador habitual de nuestras informaciones sobre el Carmelo.

Antes queremos hacer un breve resumen del texto conmemorativo de esta efemérides, leído por su autor dentro del recinto del camarín del sepulcro teresiano, el cual advertía ya desde el comienzo que no iba a narrar la fundación, tal y como ocurrió en el 1571, porque ya la contó la misma Santa Teresa (Fundaciones 20) y después también lo ha hecho la historiografía carmelitana y teresiana hasta nuestros días. Ya está realizado este trabajo y además, bien hecho. El ha preferido otro camino, el de rehacer la crónica de esa presencia ininterrumpida de 450 años por parte de estas monjas carmelitas de Alba que nunca tuvieron que abandonar su convento y aún habitan en el mismo e idéntico lugar en el que las fundó santa Teresa. Con permiso del conferenciante, reproducimos los títulos de las partes que tiene su trabajo y que, naturalmente, no ha podido ser leído en su integridad:

A lo largo de su desarrollo, Manuel Diego ha preferido seguir ese criterio de resaltar todo aquello que le interesa más al público albense, pero sin caer en el localismo, sino tratando de sacar las consecuencias de ser éste el monasterio-sepulcro de la santa más importante del barroco y también del prototipo de la mujer mística, así reconocida por todos.

- Puso énfasis en el hecho de que el convento, todavía ubicado en el sitio original, surge a raíz de una operación inmobiliaria importante por parte del matrimonio fundador, y que su planta se fue ampliando por la adquisición de más terreno debido a la necesidad de hacer de este lugar un santuario teresiano de irradiación universal. Así fue y, por eso, hasta lo que hoy llamamos Plaza de santa Teresa, es el resultado de la compra de casas por parte de las monjas, para que las portadas de iglesia y convento no quedasen encerradas dentro de un espacio reducido. Prácticamente hasta finales del siglo XIX se ha ido incorporando terreno al núcleo original. Increíble cuanto se ha trabajado sobre un inmueble como éste, situado en el centro urbano de la villa, y que se ha ido extendiendo a más, todo con el fin de hacer de este núcleo el santuario teresiano más importante, puesto que es al mismo tiempo convento, sepulcro, relicario y lugar de peregrinación. Y así ha sido hasta el siglo XXI, ya que últimamente se ha habilitado toda una zona, incluso con edificio de nueva planta, para mejorar la oferta museística y distinguir netamente entre lo que es espacio sacro de santuario y culto, de aquella otra parte adjunta reservada para el Museo CARMUS.      

Naturalmente, por razones de espacio, el conferenciante no pudo transmitir todo el contenido del texto preparado, dejando a un lado, por ejemplo, la difícil situación de la comunidad a finales del siglo XIX, un hecho que hizo público el obispo salmantino de entonces con el fin de recabar ayuda suficiente para restaurar el interior de la iglesia que se encontraba en una situación lamentable, a pesar de ser ya tan visitada por ese tiempo. Fue entonces cuando se hizo una intervención dentro de la misma no del todo correcta y que hubo que subsanar en el cercano 2002-2203 repristinando la situación más original del templo. Seguro que algún día nos dará a conocer este capítulo no menos importante de la historia del convento.

- Además de recordar el número de monjas que han vivido aquí (unas 210), aquellas que han sido naturales de Alba (17), aquellas que provenían de la familia ducal de los Álvarez de Toledo (3), y también las monjas más insignes, como también las fundaciones (2) y ayudas que salieron de aquí para otros monasterios carmelitas, quiso incluso trazar el elenco provisional de santos, hombres ilustres y personajes que han visitado este lugar teresiano, e igualmente el reflejo que ha tenido en la literatura. Un dato literario poco conocido es que el escritor y periodista albense más renombrado, José Sánchez Rojas (1885-1931), publicó una novela corta (1924) cuya trama se desarrolla dentro de los muros del convento carmelita.

- Del contenido de su conferencia también nos ha transmitido para este periódico un texto bastante desconocido sobre el cómo se vivía en Alba la devoción a la Santa ya antes de su beatificación (1614), gracias al testimonio de una mujer sencilla de pueblo, Catalina Sánchez, esposa del vecino Antonio Sánchez, de oficio cedacero, y que en fecha de 12 de mayo de 1610, durante el Proceso remisorial de beatificación, declaró en la villa lo siguiente ante el obispo de Salamanca, Luís Fernández de Córdoba:

“… en esta villa de Alba comúnmente grandes y pequeños tienen, creen y entienden que la dicha santa madre Teresa de Jesús es santa y hace milagros. Y así muchas personas no sólo de esta villa, sino de fuera de ella, caballeros, religiosos y gente principal, hombres y mujeres, acuden a visitar he dicho santo sepulcro, y encomendarse a ella creyendo y teniendo fe de que han de alcanzar mercedes de nuestro Señor por su intercesión. Y toda esta villa dice que recibe grandes bienes por tener en ella su cuerpo santo, y así acuden a tener novenas a la casa y monasterio donde está el dicho santo cuerpo. Y esta misma opinión que se tiene en Alba, que es santa, ha oído esta testigo decir a personas de fuera que también se tiene en otras partes. Y así está su santo sepulcro con mucho ornato y veneración y lámparas de plata. Y hay en esta villa muchas imágenes de la figura de la dicha santa madre Teresa de Jesús, que son tenidas y veneradas como imágenes de santa y puestas en lugares decentes”.     

Por proceder de una mujer sencilla de la villa, el testimonio tiene enorme valor, y está libre de segundos intereses, además de que ya constata la vinculación del pueblo con el monasterio, y cómo el sepulcro teresiano, aun antes de poder recibir culto oficial por no estar aún beatificada la santa, era muy venerado; y además es consciente de que la presencia del sepulcro teresiano en Alba no es algo insignificante: “toda esta villa dice que recibe grandes bienes por tener en ella su cuerpo santo”.

Quizás convendría que fuera dado a conocer y hasta editado el texto íntegro de la conferencia conmemorativa de este aniversario secular del monasterio carmelita. Así lo esperamos.

- Y así terminó su charla con la declamación de un soneto de Luís López Anglada (1909-2007) escrito para esta fundación teresiana, y que nosotros también queremos reproducir aquí en homenaje a este convento que, a la vez, es el sepulcro teresiano:

Al Monasterio de Nuestra Señora de la Anunciación, que fundó Teresa

en Alba de Tormes. Y donde, al cabo, vendría a morir.

 

Alba de Tormes, Alba preferida

para morir de amor cuando Dios quiera.

Alba para el descanso si pudiera

para quien dio al camino su medida.

 

Alba para guardar la última herida,

la oración del final, la verdadera

razón para morir de la que espera

más alta muerte en más eterna vida.

 

Alba del que ha elegido mejor dueño,

Alba de la alianza. Alba del sueño,

Alba del despertar y la promesa.

 

Esta es la última etapa adonde vino

cuando ya no quedaba más camino.

Alba de Tormes. Alba de Teresa.

Ver la conferencia:

https://www.youtube.com/watch?v=8UWQoC_BiAc&feature=youtu.be

 

 

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