Evangelio dominical

EVANGELIO DOMINICAL

"El que no está con­tra nosotros está a favor nuestro"
24-09-2021
"El que no está con­tra nosotros está a favor nuestro"

Prosigue en este relato la “instrucción” de los discípulos acerca del camino real que tendrá que recorrer el mesías y, consecuentemente, tras él, la iglesia que le sigue porque ha creído en él. En esta ocasión, Jesús enseña, con sus palabras y actitud, acerca de los “competidores”, esto es, de aquellos que, parecen, decir y hacer las misas o parecidas cosas. En tiempo de Jesús, seguramente había más personas, curanderos o profetas, que hacían, en parte y con distintas intenciones, las mismas cosas, especialmente “echar demonios”, quizá  también con el deseo de aliviar, curar y consolar o no. Lo importante para Jesús es que ellos, los discípulos, no defiendan una franquicia o una facción (“no era de los nuestros”). Al revés: quien cura y sana, como él lo hace, aunque no puede significar lo mismo, está de algún modo a favor de lo que Jesús hace y representa, especialmente si lo hace asociándose a su nombre, sea por las razones que sea que el texto no examina ni juzga.

Lo que Jesús ha inaugurado es tan grande y tan decisivo que no se puede limitar ni definir: es la fuerza misma de Dios que interviene en la historia y la vida de las personas. El sabe que sus palabras y sus obras realizan este acercamiento de Dios que anuncia y realiza la llegada de su reino pero no se puede negar que la acción de otros no sea también signo de lo mismo. Como decía la primera lectura, la intervención o acción de Dios (que ahí se manifestaba en el don del Espíritu de discernimiento y sabiduría para cuidar del pueblo) no se limita a una institución o a unas personas concretas, predefinidas o predestinadas de antemano, sino que este espíritu “sopla donde quiere y va donde quiere”. En el Evangelio, el único criterio será la vinculación personal –al nombre– de Jesús. E, igualmente, quien responda a estas personas que se vinculan a Jesús no quedará sin recompensa. Los que tienen que temer son los que “escandalizan” a los pequeños, a quienes son el centro de interés de este reino que se está manifestando; esto es, los incoherentes, los que faltan a la confianza más elemental, los que fingen y no viven en verdad y haciendo uso de la misericordia que es otro fruto de este reino. Antes que llegar ahí y permanecer, más vale que pierdan o perdamos actitudes, comportamientos, ideas, hábitos que ya forman parte de nosotros o eso creemos. Es mejor perder algo que perderlo todo, que desperdiciar por completo la vida. Interesante tenerlo en cuenta en este tiempo en que se nos quiere "confinar" en identidades que siempre se oponen. Que recordemos que somos hijos e hijas de Dios abiertos siempre a la verdad, al bien, a la vida eterna.

» Primera Lectura

Lectura del libro de los Números 11, 25-29

En aquellos días, el Señor bajó en la nube, habló con Moi­sés y, apartando algo del espíritu que poseía, se lo pasó a los setenta ancianos. Al posarse sobre ellos el espíritu, se pusieron a profetizar en. seguida.
Habían quedado en el campamento dos del grupo, llama­dos Eldad y Medad. Aunque estaban en la lista, no habían acudido a la tienda. Pero el espíritu se posó sobre ellos, y se pusie­ron a profetizar en el campamento.
Un muchacho corrió a contárselo a Moisés:
– «Eldad y Medad están profetizando en el campamento.»
Josué, hijo de Nun, ayudante de Moisés desde joven, in­tervino:
– «Señor mío, Moisés, prohíbeselo.»
Moisés le respondió:
– «¿Estás celoso de mí? ¡Ojalá todo el pueblo del Señor fuera profeta y recibiera el espíritu del Señor!»

» Segunda Lectura

Lectura de la carta del apóstol Santiago 5, 1-6

Ahora, vosotros, los ricos, llorad y lamentaos por las desgracias que os han tocado.
Vuestra riqueza está corrompida y vuestros vestidos están apolillados. Vuestro oro y vuestra plata están herrumbrados, y esa herrumbre será un testimonio contra vosotros y devorará vuestra carne como el fuego.
¡Habéis amontonado riqueza, precisamente ahora, en el tiempo final!
El jornal defraudado a los obreros que han cosechado vuestros campos está clamando contra vosotros; y los gritos de los segadores han llegado hasta el oído del Señor de los ejér­citos.
Habéis vivido en este mundo con lujo y entregados al pla­cer. Os habéis cebado para el día de la matanza. Condenasteis y matasteis al justo; él no os resiste.

» Evangelio

+Lectura del santo evangelio según san Marcos 9, 38-43. 45. 47-48

En aquel tiempo, dijo Juan a Jesús:
– «Maestro, hemos visto a uno que echaba demonios en tu nombre, y se lo hemos querido impedir, porque no es de los
nuestros.»
Jesús respondió:
_«No se lo impidáis, porque uno que hace milagros en mi nombre no puede luego hablar mal de mí. El que no está con­tra nosotros está a favor nuestro.
Y, además, el que os dé a beber un vaso de agua, porque seguís al Meslas5 os aseguro que no se quedará sin recompensa. El que escandalice a uno de estos pequeñuelos que creen, más le valdría que le encajasen en el cuello una piedra de molino y lo echasen al mar. Si tu mano te hace caer, córtatela: más te vale entrar manco en la vida, que ir con las dos manos al in­fierno, al fuego que no se apaga.
Y, si tu pie te hace caer, córtatelo: más te vale entrar cojo en la vida, que ser echado con los dos pies al infierno.
Y, si tu ojo te hace caer, sácatelo: más te vale entrar tuerto en el reino de Dios, que ser echado con los dos ojos al infier­no, donde el gusano no muere y el fuego no se apaga.»

LECTURAS DEL DOMINGO